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Si vives estresado y nada acontece como tú lo esperas, poniendo a prueba tu paciencia e irritando grandemente tu humor, puede ser que estés exigiéndote de más y también a los que te rodean. 

persona controladora 1

Cuando los detalles te preocupan y quieres controlarlo todo, puedes llegar a colapsar cuando las cosas no funcionan. Es por ello que te damos unos consejos sobre cómo evitar convertirte en una persona controladora:

Deja que el mundo siga su curso

Hay cosas que debes dejar que simplemente sucedan, permite que la vida te sorprenda. No todo lo malo e imperfecto que sucede pasa intencionalmente para arruinar tu día. El ser perfeccionista puede llegar a ser un verdadero problema en tus relaciones. Aprende a relajarte y pasar por alto los detalles.

Mejora la imagen que tienes de ti mismo

Una baja autoestima puede ser la causa de por qué intentas controlar a tus amistades y el resto de tus relaciones. Quizás pienses que si no eres necesario para los demás, ellos no te aceptarán tal y como eres.

Algunas veces se gana, otras no

Aprende a ceder el control y no siempre intentar tener la razón. Así la otra persona no esté totalmente en lo cierto, podrías dejar que otro gane una discusión y tomar las cosas con calma. Cuando puedas aceptar que no todo está basado en tu opinión y que el resto de las personas tiene derecho a opinar de manera distinta, te rodearás de nuevas personas. Ser flexible mejorará tu estilo de vida y estarás más distendido.

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Ten paciencia y ponte en el lugar del otro

Piensa que muchas cosas tú tuviste que aprenderlas y fueron un largo proceso, teniendo eso en mente, mira a los demás con la misma compasión que hubieses querido que tuvieran hacia ti. Sé empático y ten en cuenta que no todos tienen la facilidad ni habilidades que tú posees. Ayuda a mejorar a las personas y pon en práctica el uso de palabras de valor y ánimo en lugar de críticas destructivas.

Muéstrate vulnerable

No tienes que ser siempre la persona perfecta y fuerte. Puedes mostrarte vulnerable a veces y compartir tus sentimientos con las personas en quienes más confíes. Incluye a otros en la toma de tus decisiones y anímate a aceptar consejos y correcciones. No eres perfecto ni tienes que por qué serlo ya que nadie lo es.

El ser controlador muchas veces te será una conducta inconsciente y deberás replantearte muchos de tus hábitos en las relaciones. Ten en cuenta estos consejos sobre cómo evitar convertirte en alguien controlador y aprende a delegar y a confiar en otros, no serán como tú al realizar ciertas actividades, pero recuerda que la diversidad es buena.