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Una dieta equilibrada y hacer ejercicio de forma continua son las claves de una vida saludable… mientras no se convierta en una obsesión.

ortorexia 3

Este trastorno tiene un nombre: ortorexia, una vulnerabilidad psíquica que sufren quienes llevan al extremo la alimentación sana y que puede tener graves consecuencias para nuestro estado físico, mental y para nuestra capacidad de desarrollo social.

Según especialistas en trastornos alimentarios y psicología, estos pacientes acaban siendo incapaces de acudir a un restaurante, a una comida de trabajo o de amigos, ya que no controlan el contenido nutricional de los alimentos.

Este comportamiento llega a ser de forma muy obsesiva, al grado de sólo comer alimentos cuyo origen esté clarísimo, como por ejemplo la fruta y verdura procedan de agricultura ecológica y con la carne, son capaces de seguir al ganado desde que nace hasta que llega al supermercado. Sólo si controlan todo ello, son capaces de comerlo.

ortorexia 1

El problema de esto es que esta obsesión puede tener consecuencias físicas, ya que a veces prefieren no comer, antes que comer algo que no consideran adecuado, lo que genera problemas de peso o desequilibrios en el balance nutricional.

Otro aspecto que también afecta es el lado económico, pues los productos ecológicos suelen ser un poco caros, y en caso de no tener la suficiente solvencia, esto podría acarrear problemas financieros y de autoestima, al sentir como una especie de obligación llevar este tipo de alimentación tan restrictiva.

No obstante, es más preocupante el deterioro social y familiar que genera en estas personas, el aislamiento que les acaba produciendo y el sufrimiento que conlleva. Está bien que se cuide la alimentación y llevar una rutina de ejercicio, pero si se acaba uno obsesionando con ello, esto es perjudicial.

Healthy snack in office

Por ello, la solución está en fomentar la comida ecológica pero sin darle “exclusividad”, en el sentido de que vale la pena ir a un restaurante con un grupo de amigos aunque el contenido nutricional de los alimentos no esté tan controlado, así como iniciar estrategias de mejora de la autoestima y las relaciones sociales, para ayudar a que la persona no acabe obsesionada con ello.