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Personajes de la literatura, cine o ficción, presentan conductas que no son solo propias de las historias de fantasía, sino que suceden en la vida real. A las patologías basadas en síntomas reconocibles en estos relatos, los expertos les han dado nombres de los famosos personajes ficticios.

sindrome alicia en el pais de las maravillas

1.- Síndrome de Peter Pan.

Peter Pan, “el niño que no quería crecer”, de James Matthew Barrie, un niño que vive en el Pais de Nunca Jamás, tiene fantásticas aventuras, y nunca llega a la juventud. El síndrome que lleva su nombre quizá sea el más conocido de todos; un mal inevitable de la vida moderna que se caracteriza básicamente por la inmadurez. Aunque ha sido aceptado por la psicología popular, no se corresponde realmente con ninguna enfermedad ni trastorno.

2.- Síndrome de Dorian Gray.

Su nombre lo toma de la conocida novela del escritor británico Oscar Wilde. En ella, el protagonista admira su retrato manifestando su deseo de que sea éste el que envejezca, y no él, con la obsesión de mantener la belleza de la juventud por siempre. Las personas que padecen este síndrome presentan un conjunto de síntomas socioculturales caracterizados por una fijación excesiva por la apariencia física. A esta captación distorsionada de la propia imagen también se le llama trastorno dismórfico corporal (TDC) (anteriormente conocido como dismorfofobia). Muchos de los individuos que sufren esta patología tienden al uso constante de cosméticos, o recurren con frecuencia a operaciones quirúrgicas.

3.- Síndrome de Rapunzel.

De uno de los cuentos de los Hermanos Grimm, el cual habla de una princesa de larga cabellera encerrada en una torre, hace referencia a un raro desorden que consiste en comerse el propio cabello. Científicamente hablando, la enfermedad se conoce como tricofagia. Aparece descrita en la literatura por primera vez en 1889, pero no sería sino hasta 1987 que la psicología reconocería la conducta de comerse el cabello como un trastorno. Solo afecta a una pequeña parte de la población: se estima que padecen el síndrome entre el 0.6 y el 1.6% de los habitantes a nivel mundial. El Síndrome de Rapunzel trae como consecuencia la formación de un tricobezoar, una bola de pelo que causa obstrucción en las paredes del intestino. Como el pelo no puede ser digerido, se acumula junto con restos de comida y fluidos corporales hasta formar una pelota. Para solucionar el problema, el paciente suele ser intervenido quirúrgicamente con el fin de extraer los tricobezoares.

4.- Síndrome de Alicia.

La protagonista de ‘Alicia en el País de las Maravillas’, de Lewis Carrol, cambiaba de tamaño tras beber la poción “Bébeme” y “Cómeme”. Se les nombra así a los aquejados por este síndrome neurológico por el que ven las cosas más grandes o pequeñas de lo que son en realidad. Suele ser consecuencia de grandes migrañas, tumores cerebrales o abuso de drogas.

5.- Síndrome de la Bella Durmiente.

Aurora, la protagonista del conocido cuento de hadas, pasó cien años durmiendo tras pincharse el dedo, hasta que llega un príncipe y la despierta con un beso. El síndrome de la bella durmiente o de Kleine-Levin consiste en dormir por periodos prolongados de tiempo, que pueden abarcar desde casi un día entero hasta semanas. El paciente presenta una somnolencia que no puede controlar, lo cual lo conduce a un estado de hipersomnia. Este tipo de trastorno neurológico es poco frecuente. Por lo general, se presenta en varones adolescentes y ocasionalmente en mujeres. Los primeros casos se registraron en la década de los años veinte y, aunque desde entonces son pocos los pacientes diagnosticados, la falta de información sobre el tema puede hacer que existan muchos más confundidos con otros padecimientos mentales, como la esquizofrenia.