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El hecho de manejar y quedarse atorado en el tráfico puede ser una experiencia estresante y agotadora para la mayoría de las personas, e incluso puede influir en el comportamiento y en la personalidad de los conductores.

estres al manejar
Un estudio realizado por The Goodyear Tire & Rubber Company, en conjunto con la London School of Economics (LSE), indica que este tipo de comportamientos emerge cuando los conductores interactúan con otros al momento de salir a carretera.

De hecho, la investigación reveló que existen al menos siete personalidades bien definidas que se manifiestan con mayor frecuencia, entre ellas la del Profesor, quien se asegura de que los demás sepan en qué se equivocan y quiere que reconozcan sus esfuerzos.

A su vez, el Sabelotodo cree que está rodeado de inútiles, pero se limita a gritarles desde la zona de seguridad de su vehículo; mientras que el Competitivo siempre quiere ir por delante de los demás e incluso es capaz de cerrar el paso para evitar que lo adelanten.

Al Justiciero le gusta castigar a aquellos que cree que han hecho algo mal; por su parte, el Filósofo acepta los errores de los demás e intenta dar una explicación racional, controlando sus sentimientos,

El Evasivo, en cambio, considera a los infractores un peligro y los trata de manera impersonal; en tanto que el Fugitivo se refugia en su vehículo con música o incluso hablando por teléfono, con tal de evitar interactuar con los demás conductores.

Para el psicólogo a cargo de la investigación, Chris Tennant, “podemos disfrutar del viaje, pero en cualquier momento nos veremos obligados a interactuar con otros conductores. Esto convierte a la calle en un entorno social complicado e incierto”.

Y aunque “solemos preocuparnos de cómo conducen los demás, este estudio sugiere que su forma de actuar también depende de lo que nosotros hagamos. Somos nosotros los que creamos esas personalidades que nos disgustan”, abundó el especialista de LSE.

Apuntó que estas personalidades son válvulas de escape para lidiar con emociones y sentimientos de frustración, por lo que saber qué tipo de conducta se manifiesta y qué situaciones la provocan es el primer paso para controlarlas y hacer de la calle un lugar más seguro.