Seleccionar página

Una de las calles más antiguas de la Ciudad de México es la antigua calzada de Tlacopan. Era una de las cuatro que unían Tenochtitlan con tierra firme. Por ella huyeron los españoles del feroz acoso de los mexicas, en el episodio conocido como “La Noche Triste”, y tras la conquista permaneció como una vía de gran importancia.

mascarones 3

Aquí se estableció, a principios del siglo XVII, el convento de San Cosme y San Damián, que bautizó ese tramo de la calzada como Ribera de San Cosme. En sus alrededores se hicieron huertas y casas de campo, de las cuales, pocas se han salvado del crecimiento urbano, como la Casa de los Mascarones.

El documento más antiguo, de donde se toman algunos datos sobre la edificación de la Casa, data de 1562. Este lugar permaneció como huerta hasta 1766, y en 1771, comenzó a construirse la casa por órdenes del Conde don José Vivero Hurtado de Mendoza, quien deseaba tener una casa de campo en el rumbo más apetecible de las inmediaciones de la ciudad.

Para iniciar la obra se invirtió mucho dinero y el Conde murió en 1771, sin ver concluida la construcción. La Casa permaneció inconclusa y abandonada hasta 1882, año en que fue vendida por medio de una subasta pública.

Se sabe que la casa fue usada como colegio desde 1850, pero los datos sobre la época del Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe y sobre su fundación siguen siendo inciertos.

mascarones 1

Hacia 1914, el presidente Venustiano Carranza nacionalizó la totalidad de la casa, lo que incluía la expulsión de los jesuitas de ésta, y para 1925, el edificio fue utilizado como la Escuela Nacional de Maestras.

La Casa fue declarada monumento histórico por la Comisión de Monumentos el 21 de octubre de 1959 y en 1967 quedó completamente vacía.

El 3 de noviembre de 1994, la Dirección General de Servicios de Cómputo Académico retoma la dedicación al estudio del edificio, haciéndolo parte de la extensión universitaria de centros de cómputo. Actualmente, es el Centro de Extensión en Cómputo y Telecomunicaciones “Mascarones”, además de que funciona como una extensión del Centro de Enseñanza de Lenguas Extranjeras (CELE) de la UNAM.