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Las cocinas solares son artefactos que permiten cocinar alimentos usando el Sol como fuente de energía. Se basan en un recipiente aislante que acumula por efecto invernadero la radiación solar, en el caso de los hornos, o que recibe y concentra esta misma radiación en un punto focal donde se coloca el recipiente, en el caso de las cocinas solares parabólicas.

cocinar alimentos con el sol

Las cocinas solares se dividen en dos tipos:

De concentración. Se basan en concentración de la radiación solar en un punto, típicamente a través de un reflector parabólico. En dicho punto se coloca la olla que cocinará los alimentos. Generan altas temperaturas y permiten freír alimentos o hervir agua. Al funcionar de manera semejante a una cocina de gas, alcanzando altas temperaturas, es necesario que el usuario tenga los debidos cuidados y usar la protección necesaria.

cocinas solares
Horno o caja. El horno o caja solar es una caja térmicamente aislada, diseñada para capturar la energía solar y mantener caliente su interior. Los materiales generalmente son de baja conducción de calor, lo que reduce el riesgo de quemaduras en los usuarios y evita la posibilidad de incendio tanto de la cocina como del lugar en el que se utiliza. Además los alimentos no se queman ni se pasan de cocción, conservando así su sabor y valor nutritivo.

En el interior se coloca una cazuela donde se cocinarán los alimentos. En este tipo de hornos la temperatura se eleva progresivamente aunque no se consiguen temperaturas muy elevadas, en torno a los 150 ºC.

cocina solar

¿Por qué utilizar una cocina solar?

La cocina solar es la manera más simple y segura para cocinar alimentos sin consumir combustible, lo que representa un ahorro en la economía familiar, pero, sobre todo, una contribución al medio ambiente al disminuir el uso de madera o gas.

Son muy útiles en zonas remotas, donde la gente debe caminar kilómetros para recolectar leña para cocinar o no tiene los recursos necesarios para comprarla.