Seleccionar página

Las expectativas de los padres ayudan a nutrir el sentido de autoestima de sus hijos adolescentes y pueden estimular un desarrollo saludable. Cuando se establecen expectativas tan altas que son irreales, o por el contrario, ridículamente bajas, las personalidades de los jóvenes y su sentido de valor personal se ven afectados de forma negativa.

padre adolescentes 1

Muchos padres tienen sueños y esperanzas para sus hijos incluso antes de que nazcan, lo que no es una cosa mala en sí, pero estos sueños pueden convertirse en expectativas demasiado altas e inasequibles, y conducir a un exceso de énfasis en la perfección ya en la etapa de la adolescencia. El chico o chica puede sentirse impotente o como un perdedor si no es capaz de vivir a la altura de esas expectativas, o quizás, podría darse por vencido fácilmente y ni siquiera tratar de ser excelente.

Por otro lado, los hijos de padres que tienen expectativas muy bajas o no tienen ninguna fallan en un sentido de propósito y dirección en su vida. Un joven necesita metas para estimular el propósito y el logro para poder desarrollar un sentido saludable de autoestima y si hay pocas expectativas, puede sentirse desmotivado para lograr cualquier cosa y buscar a un compañero u otro adulto como ejemplo, para darle a su vida un sentido de propósito.

Establecer expectativas realistas para los adolescentes, que no sean demasiado altas ni demasiado bajas, les ayuda a desarrollar competencia y un sentido saludable de valor propio. Las expectativas saludables estimulan y permiten a los chicos desempeñarse bien sin poner presión sobre él. Además, desarrollan seguridad y confianza en la relación con sus padres y obtienen una sensación de independencia y responsabilidad.

Las expectativas realistas también incluyen la aceptación de errores a lo largo del camino, lo que les ayuda a entender que los contratiempos son una parte normal de la vida.

padre adolescentes 3

Para encontrar un equilibrio, los padres necesitan encontrar en dónde residen las fortalezas de sus hijos y crear un ambiente que estimule y nutra sus talentos. Tener expectativas en un área en donde su hijo tiene habilidad lo configura para el éxito y permite que sus expectativas sean realistas.

Los padres también deben recordar que incluso aunque el adolescente sea el mejor alumno o el jugador estrella de basquetbol, no garantiza su éxito para el resto de su vida.

Las lecciones de la vida, como la responsabilidad y la ética de trabajo, frecuentemente determinan el éxito de los chicos mucho más que su boleta de calificaciones, así que las expectativas colocadas sobre un hijo deben incluir un equilibrio de habilidades de vida y talentos.