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Abrocharse los botones de la camisa o atarse los cordones de los zapatos son cosas simples y cotidianas para la mayoría de las personas, pero no para los pacientes con artritis reumatoide, ya que afecta las articulaciones.

artritis

Con presencia en alrededor de uno por ciento de la población mundial, por lo regular en edades productivas y más frecuente en mujeres, especialistas han llamado la atención sobre esta enfermedad.

Un aspecto de este padecimiento es “vivir con dolor, yo no sé como uno puede transmitir esa sensación, te levantas con dolor, te duermes con dolor y las horas que logras dormir es el único momento del día que olvidas que hay dolor en tu vida”, expresó la paciente Cecilia Rodríguez.

Como enfermedad autoinmune crónica, se puede controlar más no curar, tiene origen multifactorial a partir de una compleja interacción entre factores genéticos y ambientales.

Si bien los factores genéticos no se pueden modificar, se pueden evitar los factores ambientales para disminuir el porcentaje de padecerla, de manera destacada el tabaquismo y se ha encontrado relación con el sobrepeso y obesidad.

Los factores hormonales están dados por los estrógenos, que son mucho más importantes en las mujeres en edad reproductiva, que es cuando existe el pico de esta enfermedad y en cerca de 20 por ciento de las personas empieza después del parto, cesárea o aborto, señalan los especialistas.

El panorama de esta enfermedad en América Latina debe hacer frente a otra adversidad, el escaso número de reumatólogos para atender toda la cantidad de pacientes que existen, siendo que el diagnóstico oportuno, (como media un mes desde el comienzo de los síntomas) es la base para un tratamiento exitoso y poder mantener la calidad de vida.