Seleccionar página

Los largos períodos de ocio compartido pueden representar tanto una oportunidad de “oro” para redescubrir y revitalizar la relación, como una “prueba de fuego” de la que muchos no consiguen salir airosos, ya que acaba desencadenando una ruptura. 

vacaciones pareja 1

En muchos casos, existe una elevada proporción de parejas que decide romper su relación después de pasar juntos las vacaciones. Para ellos, el descanso temporal de su actividad habitual, principalmente del trabajo, no es el paraíso que esperaban disfrutar durante todo el año, sino que puede convertirse en un auténtico infierno.

Así que si queremos mantenernos a salvo y no pasar a formar parte de esa decepcionante estadística de sueños rotos y corazones heridos, así como reducir al mínimo el riesgo de ruptura, hay algunas sugerencias que pueden hacer más llevaderas las anheladas vacaciones:

– Disfrutar del presente: Ante todo, hay que ajustar las expectativas que tienen los miembros de la pareja a la realidad, sin idealizar el lapso vacacional y considerarlo el remedio para todos los males o un futuro derroche de felicidad compartida, ya que como en todas las etapas de la vida de cierta duración, hay altibajos y se atraviesan situaciones de distinto signo. Es preferible vivir el día a día, descubriendo lo que regala la vida el “aquí y ahora”.

– Buscar un destino por consenso: Para evitar futuros roces y reproches, hay que elegir de mutuo acuerdo la mejor opción para compartir las vacaciones, de modo que sea estimulante para ambos. En realidad no se trata más que de aplicar uno de los principios básicos de toda relación sana: el consenso.

– Elegir un ambiente romántico: Conviene optar por un lugar de destino del que ambos tengan buenos recuerdos o en el que no hayan estado nunca y que suponga un descubrimiento. La novedad y la sorpresa son ingredientes básicos de la vida amorosa.

vacaciones pareja 2

– Determinar el presupuesto: No hay nada peor que discutir por dinero, más aún si están de vacaciones. No duden en buscar ofertas, comprar entradas para museos y atracciones por Internet, usar cupones 2×1 y apelar a todos aquellos recursos que les permitan ahorrar, pero siempre sabiendo cuánto es el monto destinado a estas vacaciones.

– Buscar actividades equilibradas: Si en algún punto del viaje alguno de los dos quiere hacer algo distinto al otro, no hay necesidad de forzar a la pareja. Pueden optar maduramente por tomar cada uno su camino durante algunas horas, esto aliviará el posible estrés que se pueda crear y dejará a ambos contentos. Por otro lado, hay que ser equilibrados y justos, ya que son las vacaciones de ambos y los dos deben estar contentos con ellas. Si un día visitan el museo que tú querías conocer, al día siguiente pueden ir a un lugar que sea atractivo para los dos o entonces hacer el plan que la pareja elija, así cada uno estará contento.