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La epidemia de virus del Ébola declarada en África Occidental cumple un año, en el que 10 mil 194 personas han muerto y más del doble han resultado infectadas.

Foto-Ebola

Según el último informe de situación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), fechado el 19 de marzo, cuatro mil 264 personas han perdido la vida en Liberia, mientras Sierra Leona es el segundo país más afectado con tres mil 691 muertes y en Guinea se han registrado dos mil 224 fallecimientos. Las cifras, sin embargo, no están actualizadas y pueden ser sensiblemente más altas.

En este tiempo, la enfermedad ha salido también de África y ha llegado a Europa y Estados Unidos, bien por infectados que han sido repatriados o por casos aislados de contagio.

El brote de la enfermedad más mortífero conocido hasta ahora se declaró primero en Guinea, y se extendió rápidamente a las vecinas Sierra Leona y Liberia. Mientras que este último país ha podido contener la infección, Guinea y Sierra Leona aún luchan.

Aunque el número de infectados ha descendido desde comienzos de 2015, la enfermedad continúa presente. El personal médico teme que se produzca una nueva oleada, sobre todo en Guinea, porque las administraciones locales y el personal implicado en el operativo contra la enfermedad bajen la guardia. El objetivo de lograr cero infecciones a mediados de abril parece poco realista.

ÉBOLAFRIK

Medicos Sin Fronteras (MSF), una de las organizaciones que más voluntarios tiene sobre el terreno, habla de “fracaso global” en un informe en el que denuncia que sus advertencias el pasado junio sobre una epidemia fuera de control fueron ignoradas.

“El mundo, al principio, ignoró las peticiones de ayuda y entonces, con retraso, decidió actuar. Mientras tanto, se perdieron meses y vidas”, dice el documento, titulado “Llevado al límite y más allá”.

No obstante, el informe de MSF reconoce que la magnitud de la epidemia no era esperable. “También queda claro que nadie estaba preparado para la pesadilla de la extensión y magnitud de esta epidemia. El brote de ébola ha demostrado ser un suceso excepcional que ha expuesto la realidad de la ineficiencia y la lentitud con la que los sistemas de salud y ayuda responden a las emergencias”.

Health workers carry the body of an Ebola victim to the morgue at the hospital in Kenema, Sierra Leone.

Pese a los esfuerzos por tratar de detener esta epidemia, hoy son más de diez mil fallecidos oficiales a causa del Ébola, aunque extraoficialmente pueden ser el triple; y la epidemia está lejos de su final. Profesionales de muchas ONG se han jugado la vida por contener la epidemia y algunos la han perdido. Mientras tanto, los gobiernos locales se han gastado el dinero que no tienen, mientras que países se han limitado, en el mejor de los casos, a blindar su frontera.