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Nadie va a una primera cita pensando que va a ser un desastre. Todo lo contrario. Encontrarnos con una persona nueva y que nos interesa es una situación que nos entusiasma y nos genera muchas expectativas, sentimos que vamos a pasar un buen momento e incluso, nos ilusionamos porque puede tratarse de alguien especial que entra en nuestras vidas.

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Sin embargo, hay que ser realistas: a veces las personas no son como parecen, no compatibilizamos como hubiéramos querido y así es que podemos tener una primera cita mala o ser un rotundo fracaso. Entonces, ¿qué hacer si es un desastre nuestra cita?

– Aguantar hasta el final: Difícil quedarse cuando no la estamos pasando bien. El tiempo se nos pasará lento y parecerá que las agujas del reloj no avanzan. Sin embargo, tampoco podemos dar el cortón y que piensen que somos unos groseros. Aguantar hasta el final tiene muchas ventajas: en primer lugar, nos quedamos tranquilos porque no tuvimos que mentir ni inventar nada para irnos, y porque, ante todo, fuimos educados y respetuosos con la otra persona.

– Cortar por lo sano: Si realmente la cita es un desastre y no podemos aguantar ni un minuto más, lo mejor es irse, pero con estilo. Lo ideal sería que le dijéramos la verdad, que no nos sentimos cómodos, que creemos que no somos compatibles, que preferimos mejor dejarlo hasta ese punto en vez de forzar algo que no funcionará. Esto puede ser una situación tensa y complicada, pero es mejor ser sinceros y no generar falsas expectativas.

– Segunda oportunidad: Si la cita no fue tan buena como esperábamos pero tampoco tan mala, ¿por qué no dar una segunda oportunidad? Quizás el entusiasmo, la ansiedad, la inseguridad, los miedos y los nervios de ambos, típicos en una primera cita, jugaron una mala pasada. Tal vez ese comentario que pudo habernos caído mal o esa palabra desafortunada que usó no fueron más que producto de los nervios del momento. Quizás él o ella quiso impresionarnos positivamente y no lo logró. Ante estos casos, podemos aceptar una segunda cita.

– Seguir abiertos: Haber tenido una cita horrible puede ser frustrante, pero no por un tropiezo quiere decir que siempre será igual. Hay que tomarlo como una experiencia más de la que podemos extraer mucho aprendizaje para nuestras próximas relaciones. Seguro encontraremos más adelante a la persona adecuada para nosotros, que nos guste, nos atraiga, nos haga sentir cómodos, felices y con quien disfrutar de una primera cita exitosa.