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Excusas hay muchas como perder esos kilos de más que tenemos, se pasó la hora de la comida o de plano, no hay nada que se nos antoje en ese momento; pero no hay ninguna que sea válida si hablamos de salud. 

saltarse comidas

A veces nos dejamos llevar por falsos mitos sin darnos cuenta de las consecuencias que eso nos puede ocasionar. Para perder peso, y aunque suene contradictorio, es sumamente importante no saltarse ninguna comida.

Por lo general, pensamos que no desayunando o privándonos de cenar, perderemos kilos, pero eso es un grave error. Nuestro organismo está habituado a la ingesta de alimentos cada cierto intervalo de horas, y es muy importante que hagamos entre cinco o seis comidas al día.

Si nos saltamos alguna de las comidas, dejando que nuestro organismo esté más de cuatro horas sin ingerir alimentos, éste se pone en alerta, entonces ocurre es que se auto-alimenta utilizando tejidos para poder suplir esa ausencia de alimentos y mediante una serie de mecanismos se produce la glucosa que necesitamos para tener energía.

El desayuno, sobre todo, es muy importante. Apenas recibimos el alimento, lo asimilamos doblemente para guardar reservas, es decir, se pone en marcha una estrategia de ahorro energético, lo que causa que el metabolismo disminuya y se haga lento para que no haya mucho gasto de energía.

El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por días así que toma medidas restrictivas severas. Toda comida que se ingiera después de haber pasado esas cuatro horas o más, será aceptada como excedente y se desviara hacia el almacén de grasa de reserva, ya que el cerebro detecta que el organismo no necesita esa ingesta de alimentos.

Si cada día nos saltamos comidas, ese almacén de grasa de reserva será cada vez mayor y la persona, si bien al principio quizás pierda algunos kilos, luego subirá de peso considerablemente a medida que el almacén de reserva de grasas esté más lleno.

Si lo que queremos es bajar de peso, la solución no es saltarse comidas, pues llegará un momento en que el organismo comenzará a tomar esas reservas que estaba acumulando para casos de emergencia y cuando se acaben, eso causará deficiencias como falta de hierro, escorbuto, falta de calcio o potasio, alteración en los procesos bioquímicos; y en casos extremos, puede propiciar la aparición de diabetes e hipercolesterolemia.