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El representante permanente de Libia ante la ONU, Ibrahim Dabbashi, advirtió hoy que su país está al borde de una guerra civil debido al conflicto entre grupos armados que alguna vez pelearon juntos contra el régimen de Muamar Gadafi.

onu libia

En una sesión en el Consejo de Seguridad, Dabbashi advirtió que “desde el pasado 13 de julio la situación se ha tornado más complicada, y puede degenerar en una guerra civil abierta si no somos muy cuidadosos”.

El diplomático señaló que había evitado calificar la violencia entre las facciones en Libia como una guerra civil, pero que la situación ha empeorado en las últimas semanas.

“En el pasado, los incidentes armados eran aislados y escasos, pero hoy los enfrentamientos alrededor de Trípoli y otras ciudades suceden entre dos grupos que usan armas pesadas, y que cuentan con aliados dentro del país”, explicó.

Aclaró que estas dos facciones combatieron lado a lado para derrocar en 2011 al régimen de Muamar Gadafi, pero ahora están enfrentadas, actuando fuera de la ley y lejos de plegarse a la autoridad del gobierno.

Lamentó además que ni los medios de comunicación ni los líderes sociales y políticos llamen ahora en Libia a la tolerencia, la hermandad y la justicia.

La sesión del Consejo de Seguridad sucedió luego que informes de prensa señalaron que uno de los grupos rebeldes en Libia fue atacado esta semana por aviones de los Emiratos Árabes Unidos, con el apoyo de Egipto.

Así, una facción contaría con el apoyo de Egipto y de los Emiratos Árabes Unidas, mientras la otra tendría el respaldo de Catar.

Por su parte, el representante de la ONU para Libia, Tarek Mitri, informó en la sesión que los combates en Trípoli, Bengasi y en otras zonas del país han causado el desplazamiento forzoso de al menos 100 mil personas y el exilio de otras 150 mil.

Mitri resaltó que la proliferación de grupos terroristas es una amenaza real para ese país, y reiteró que la única salida a la violencia es la negociación política entre líderes.

El Consejo de Seguridad aprobó de manera unánime una resolución en la que exhorta a las partes enfrentadas en Libia a que acuerden un alto al fuego inmediato, y que condena el uso de la violencia contra la población y las instituciones civiles.

Asimismo, decidió aplicar sanciones contra personas o entidades que realicen o apoyen actos que amenazan la paz, la estabilidad y la seguridad de Libia, así como contra aquellos que obstaculicen o menoscaben el proceso de transición política.

(ntx)