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Además de caracterizarse por tener una excelente memoria, el animal que mejor olfato tiene en el planeta es el elefante.

elefantes olfatoo

Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Tokio, en Japón, indica que el genoma de los elefantes africanos contiene 2 mil genes relacionados con los receptores olfativos, lo que lo convierte en el animal con una capacidad para reconocer olores que no tiene comparación.

El elefante se caracteriza por ser el mamífero más grande del mundo, pudiendo llegar a pesar hasta unos 10 mil kilogramos aproximadamente. Inclusive, las crías al nacer ya pesan unos 130 kilogramos. Son hervívoros y tienen uns esperanza de vida de 65 años promedio.

Su característica más distintiva, y por la que todos los conocemos, es por su gran nariz o prolongación nasal grande y larga que recibe el nombre de probóscide. Además de sus grandes dientes que son fuente de marfil y que salen de la parte superior de su mandíbula. Estos dientes, que en realidad son colmillos, pueden medir hasta 3 metros de largo aproximadamente, y pesar unos 130 kilogramos. Desafortunadamente es la razón de su caza.

Otra de las características llamativas son sus orejas, es decir, los llamados pabellones auditivos, que tienen como finalidad la autorregulación o la llamada termorregulación del elefante. Esto tiene que ver con que se encuentran muy vascularizadas, entonces permiten que su sangre se enfríe fácilmente.

En cuantos a sus genes olfativos, un reciente estudio plantea: “Descubrimos que existen genes en común en todos y genes que son únicos en ciertos animales. Los genes comunes se han preservado a través del proceso de evolución y pensamos que conservan funciones importantes en todas las especies. Pero aquellos genes que han incrementado, específicamente en otros animales, podemos asegurar que son importantes para su desarrollo en ambientes muy específicos”, explicó Yoshito Niimura, investigador de la Universidad de Tokio.

De acuerdo con la investigación, el olfato de los paquidermos es hasta cinco veces más desarrollado que el de los seres humanos, el doble que el de los perros y aún más potente que el de las ratas.