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Hace dos décadas, en agosto de 1994, Simon salió a la venta con unas medidas de 20 centímetros de largo y medio kilo de peso. ¿Te acuerdas de los llamados tabiques? Este teléfono se convirtió en uno de los primeros ejes de la revolución tecnológica: los smartphones.
ASimon

“Simon Personal Communicator” de la empresa BellSouth Celular, la cual había planeado comenzar a vender Simon en mayo de 1994, pero debido a problemas con el software del dispositivo, no estuvo disponible para los consumidores hasta tres meses después.

BellSouth Celular ofreció inicialmente a Simon a lo largo de su área de servicio en 15 estados del país americano, por $899 dólares con un contrato de servicio de dos años. Más tarde, el producto reducuría costos.

BellSouth Celular vendió aproximadamente 50,000 unidades del producto durante seis meses en el mercado. El término smarthpone no fue utilizado hasta 1997.

Por las características y capacidades de Simon, éste fue referido como el primer teléfono inteligente.

El celular se volvió popular entre los empresarios que ansiaban tener un teléfono portátil que también pudiera hacer funciones de mini computadora.

Permitía mandar emails, contaba con calendario y agenda, uno podía tomar notas y ofrecía programas (ahora apps) descargables. Llevaba instalado un precario sistema de texto predictivo, además se podía conectar a un ordenador, incluso al fax. El diseño no rompió ni un ápice con los cánones de los visto hasta entonces y la pantalla era un LCD verdoso de un tamaño similar a la del iPhone 4 y contaba con un stylus (lápiz digital).

Pero su precio elevado y la limitada duración de su batería contribuyeron a su pronta desaparición del mercado, apenas dos años después de su lanzamiento.