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Al convocar a la sociedad mexicana a sumarse a la Campaña Nacional de Alfabetización y Abatimiento del Rezago Educativo, el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, dejó claro que nunca es tarde ni para aprender ni para enseñar.

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En la capital del estado de Hidalgo, el funcionario federal llamó a los mexicanos que aún no han iniciado o concluido su formación básica a unirse y los invitó a aprovechar esta oportunidad de avanzar en su proyecto de vida personal.

Al resto de los ciudadanos les pedimos colaboración para que nos ayuden a llevar la dignidad y la alegría que otorga el conocimiento a quienes están en situación de desventaja, señaló.

En ese sentido, resaltó la respuesta que han tenido a esta iniciativa los maestros jubilados, quienes serán, sin duda alguna, grandes alfabetizadores en esta cruzada.

“Somos testigos de un momento central para México. Con el inicio de esta campaña buscamos hacer patente que las inercias no son destino y todos, sin importar su condición social, ubicación geográfica o edad, pueden ver el mañana de frente y con esperanza”, aseguró.

Durante este acto realizado en las instalaciones del Politécnico Nacional en la entidad, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP) estuvo acompañado por el gobernador de Hidalgo, José Francisco Olvera Ruíz, y los subsecretarios de Educación Básica y Media Superior, Alba Martínez Olivé y Rodolfo Tuirán, respectivamente.

También por el director del Instituto Nacional de Educación para los Adultos (INEA), Alfredo Llorente Martínez, y los secretarios de Educación Pública estatales, entre otras personalidades.

El funcionario federal recordó que en un día como hoy, pero hace 70 años, el entonces presidente Manuel Avila Camacho inició la gran tarea alfabetizadora para reducir desigualdades y acercar a los ciudadanos entre sí, por medio del conocimiento y la voluntad.

Hoy comienza una nueva campaña: vamos a enseñar a leer y escribir a 2.2 millones de personas; con esta acción disminuiremos de 6.9 a 3.4 por ciento la tasa de analfabetismo, número por debajo de cuatro por ciento que establece la UNESCO para declararnos un país libre de este flagelo, que aqueja a mujeres y a grupos en condición de vulnerabilidad, dijo.

Además, trabajaremos por lograr que dos millones de personas terminen la primaria y tres millones la secundaria. Estas cifras representan alcanzar en sólo cuatro años resultados equivalentes a 32 años de existencia del INEA.

“La meta planteada es muy ambiciosa; sin embargo, gracias a la reforma impulsada por el gobierno federal, nuestro país ha vuelto a ver en la educación la mejor herramienta para que los mexicanos desarrollen su potencial y ejerzan plenamente sus derechos”, dijo.

(ntx)