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El gobernador de Texas, Rick Perry, fue fichado ayer por autoridades policiales, acusado de 2 delitos criminales por cargos de abuso de poder que instruyó en su contra la semana pasada un gran jurado del condado de Travis en Austin.

Rick-Perry

Perry se presentó voluntariamente la tarde de este martes en la Corte del Condado de Travis para que le fueran tomadas las huellas digitales y fotografía para su ficha policial, en un proceso que tomó menos de 10 minutos.

En una declaración emitida antes de ingresar a la corte, Perry dijo que las acusaciones en su contra constituyen “nada menos que un ataque a los poderes constitucionales del gobernador”.

El pasado viernes, un gran jurado del Condado de Travis en Austin, emitió una acusación contra Perry, por los cargos de “abuso de capacidad oficial” y “coerción de un servidor público”.

Los cargos se desprenden de los esfuerzos del gobernador para obligar a la procuradora del condado de Travis, la demócrata Rosemary Lehmberg, a renunciar a su cargo tras ser detenida por conducir en estado de ebriedad.

La acusación se centra en el veto que Perry decretó en junio de 2013 para bloquear la entrega de 7.5 millones de dólares aprobados por la legislatura estatal para financiar una unidad de integridad pública dirigida por la procuradora Lehmberg.

Perry justificó su veto al argumentar que él y el público habían perdido la confianza en la procuradora del condado de Travis, luego de que ésta se declarara culpable del cargo de conducción en estado de ebriedad.

Su equipo legal sostiene que Perry tenía derecho a bloquear el financiamiento para la unidad de integridad pública para forzar a Lehmberg a renunciar, y argumenta que el gobernador no tenía obligación legal de explicar su veto.

(ntx)