Seleccionar página

Casi todos nos sentimos solos en algún punto, pero para otras personas, la soledad es una forma de vida, una que puede derivarse no sólo por la cantidad de personas alrededor sino por una falta de conexión con otros, y que si se vuelve crónica puede tener consecuencias adversas para la salud.

hombre solo

Dos nuevos estudios han demostrado que esta circunstancia aumenta las probabilidades de invalidez y muerte precoz.

En uno de los estudios, realizado por investigadores de la Harvard Medical School, se siguió de cerca a 45 mil personas que habían tenido un ataque al corazón o que tenían un alto riesgo de tenerlo. Durante cuatro años, los signos vitales de los participantes fueron seguidos y se encontró que quienes vivían solos tenían más probabilidades de sufrir un infarto, un ictus o cualquier otra enfermedad cardíaca que aquellos que vivían acompañados.

Los participantes más jóvenes, entre 45 y 65 años que vivían solos, vieron incrementado su riesgo de muerte un 24 por ciento; mientras que los que tenían entre 66 y 80 años, tenían un riesgo de mortalidad del 12 por ciento. En los mayores de 80, no se observó ninguna relación entre el riesgo de muerte y la soledad.

El segundo estudio se enfocó en aquellos de 60 años o más y se encontró que los hombres y mujeres eran 45 por ciento más propensos a morir en un periodo de seis años si reportaban sentirse solitarios, aislados o excluidos. Pero aquellos que reportaron soledad; 43 por ciento de la población del estudio, no necesariamente vivían solos. Los investigadores dijeron que el vínculo entre los sentimientos de soledad y los problemas de salud se mantuvieron, incluso, después de que fueron tomados en cuenta la situación de vida, depresión y otros factores.

Además, se encontró que la soledad puede afectar al cerebro de una forma similar al dolor físico. El sentirse excluido y solo desencadena actividad en algunas de las mismas regiones del cerebro que registran dolor físico y el cuerpo puede sentir una amenaza a la supervivencia.

señor solo

Otra de las consecuencias que tiene la soledad, según los estudios, es que evita que se tenga una buena noche de sueño. Las personas que se sienten solas tienden a experimentar más interrupciones de sueño en la noche que aquellos que no se sienten así.

Finalmente, las personas que reportan estar crónicamente solitarias pueden tener una sobreexpresión de genes conectados a células que producen una respuesta inflamatoria al daño tisular. Aunque esa respuesta inflamatoria puede ser buena a corto plazo, la inflamación a largo plazo puede llevar a enfermedades del corazón y cáncer.

Vivir solo afecta el bienestar de varias maneras. En general, supone la ausencia de un familiar que recuerde a la persona comer bien, tomar la medicación y reconocer los síntomas de una enfermedad.