Seleccionar página

Para la creadora de Jibo, Cinthya Brezeal, el “primer robot de la familia” es un asistente “amable, servicial e inteligente” que se conecta a la corriente eléctrica y se enlaza a dispositivos móviles y computadoras a través de Wi-fi, así como Bluetooth. 

Jibo

A inicios de 2016 será presentado Jibo, el androide capaz de realizar actividades cotidianas como tomar fotos, recordar citas, pedir comida, contestar el teléfono e, incluso, interactuar con las personas.

Este asistente cuenta con cámaras que tienen reconocimiento facial, lo que le permite ser útil al momento de tomar fotos, videos o tomar parte en una conversación.

Entre otros componentes, Jibo cuenta con micrófonos que le permiten escuchar y procesar el lenguaje para sostener conversaciones, o dar recordatorios a los usuarios. El autómata ya está en pre-venta con un precio aproximado de 500 dólares y será hasta 2016 cuando incursione en el mercado.

El robot social es de 28 cms de alto y 15 cms de diámetro en su base. Pesa menos de tres kilos y su cuerpo tiene sensores sensibles al tacto. Sin desplazamiento, Jibo puede mover cada pieza de su cuerpo sobre su propio eje en 360°, dividido en tres zonas que se mueven mediante servomotores independientes.

Tiene una pantalla táctil LCD HD y dos cámaras de Alta Definición para aprender las características del usuario. En videoconferencias puede enfocar en tiempo real a cada persona en la conversación.

Con dos bocinas y micrófonos diseñados en 360 grados, escucha a todos y todo desde cualquier lugar. Un software de procesamiento de lenguaje natural le permite lograr una interacción de forma más “humana” con cada usuario. Además, por cada venta del nuevo androide, una cantidad será destinada al Hospital de niños en Boston.