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El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, confirmó ayer un ataque aéreo contra una unidad de las fuerzas del Estado Islámico (EIIL) al norte de Irak. 

BOEI

Barack Obama confirmó el día de ayer un ataque aéreo contra una unidad de las fuerzas del Estado Islámico, ubicado en la localidad de Irbil, al norte de Irak, para de esta forma garantizar la seguridad del personal consular de Estados Unidos que había salido de Bagdad.

También se habló acerca de una campaña humanitaria aérea para romper el aislamiento de una comunidad de yazidíes, una minoría religiosa iraquí que se enfrentaba a una amenaza de genocidio por parte de fuerzas del Estado Islámico.

Sin embargo, Obama aclaró que no volverá a mandar tropas a Irak, ya que no permitirá que Estados Unidos sea arrastrado de nuevo hacia una guerra en ese país. El presidente recalcó que en esta ocasión la misión militar fue autorizada para evitar un potencial acto de genocidio.

Barack Obama dio instrucciones a las fuerzas militares para lanzar ataques aéreos selectivos contra militantes del Estado Islámico si avanzaban a Irbil, ya que se convertía en un riesgo para los ciudadanos y el personal militar estadounidense.

Se hizo hincapié en que fue el gobierno iraquí quien le solicitó a Obama realizar los ataques aéreos, para de esta forma proporcionar ayuda humanitaria a los iraquíes atrapados bajo el fuego del Estado Islámico.

El día de ayer, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó los ataques por parte del grupo radical, que provocaron la huída de decenas de miles de cristianos.