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Investigadores del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC) han desarrollado una técnica que permite seguir la actividad de las células cuando cierran las lesiones en los tejidos dañados. El método podría ayudar en los tratamientos para acelerar la curación de las heridas.

heridas

El estudio supone un gran paso hacia adelante para comprender cómo se reparan las heridas, según sus autores, ya que puede ayudar a desarrollar tratamientos para acelerar su curación. Optimizar la reparación de tejidos es una necesidad importante para el tratamiento de enfermedades agudas y crónicas.

El hallazgo también es un paso importante para lograr la regeneración eficaz de órganos.

Cuando se habla de curación de heridas, normalmente pensamos en las de nuestra piel, pero también hay heridas en todo tipo de tejidos y órganos en nuestro interior que pueden estar relacionadas con enfermedades crónicas.

El grupo del IBEC en colaboración con el Instituto de Recerca Biomédica (IRB), la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), la Universidad de Barcelona (UB), la Universidad de París-Diderot, el Mechanobiology Institute de Singapur y la Universidad de Waterloo de Canadá, ha desarrollado, por primera vez, una técnica para medir a nanoescala las fuerzas que hay detrás del proceso de curación de heridas, y haciendo esto, han descubierto que los dos mecanismos aceptados actualmente no son suficientes para explicar el fenómeno.

De forma inesperada, han encontrado un nuevo mecanismo en el que las células forman arcos contráctiles supracelulares que comprimen el tejido bajo la herida. Combinando experimentos y modelos computacionales, los autores han demostrado que las contracciones derivadas de estos arcos permiten la curación de las heridas de un modo más rápido y resistente.

(Fuente: SINC)