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La activista argentina de derechos humanos y presidenta de la asociación de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, celebró hoy el primer encuentro con Guido Montoya, el nieto que fue secuestrado durante la dictadura militar (1976-1983) y al que buscó durante 36 años.

Estela de Carlotto

“He encontrado un ser humano maravilloso, una persona pura, simple, sencilla e integrada”, dijo De Carlotto al contar los pormenores de la reunión de más de 6 horas que mantuvo ayer con Guido en la ciudad de La Plata, a una hora de Buenos Aires.

“Tenía una emoción contenida, cuando él se aproximaba, mis 3 hijos lo esperaban en la puerta, pero yo me quedé adentro”, dijo esta mujer que todavía no puede creer que su larga búsqueda haya tenido el mejor de los desenlaces.

Cuando Guido entró a la casa, De Carlotto lo llamó “mi nieto divino”, pero él le respondió que era mejor ir despacio porque todavía es muy pronto para digerir la noticia.

“Le dije: ‘vos estuviste en la pancita de mi hija’ y me dijo: ‘acá estoy, soy el mismo'”, agregó De Carlotto, quien también aclaró que la relación se debe llevar con cautela y sobre todo, respetando los tiempos de su nieto.

“Él se está cuidando y no me conoce, es un ser humano, hubo mucho amor, mucha emoción, hablamos como personas comunes y normales”, dijo.

“Cuando se fue me dijo ‘chau abu’ y no me desmayé porque soy fuerte, pero me corrió algo”, reconoció De Carlotto al asumir la emoción que la embargó al escuchar la frase que esperó durante tantos años.

Añadió que este primer encuentro fue muy lindo y que Guido fue acompañado por unos amigos porque no tiene más familia que la pareja de trabajadores del campo que lo adoptó.

Con respecto a ellos, De Carlotto dijo que los verdaderos culpables son los que se robaron y entregaron a su nieto, no la familia que lo cuidó.

Cabe señalar que la Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo es una organización de derechos humanos argentina que tiene como finalidad localizar y restituir a sus legítimas familias a todos los niños secuestrados-desaparecidos por la última dictadura militar (1976-1983), crear las condiciones para prevenir la comisión de ese crimen de lesa humanidad y obtener el castigo correspondiente para todos los responsables.

(Con información de Notimex)