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El director ejecutivo del Registro Federal de Electores (RFE), René Miranda Jaimes, aseguró que está garantizada la protección y el resguardo de los datos personales de todos los mexicanos por la empresa Giesecke y Devrient, encargada de producir en territorio nacional las credenciales de elector con fotografía.

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Miranda Jaimes precisó que las micas son elaboradas con tecnología de punta, por lo que no existe riesgo alguno que la información de los ciudadanos sea transmitida o procesada en otros países.

Añadió que el INE trabaja con instituciones financieras y públicas para contar con mecanismos más sólidos de validación de las credenciales de elector, pues anualmente se producen más de 16 millones de micas.

Sin embargo, reconoció que el país necesita una legislación que garantice que no haya filtración de los datos personales de los electores, pues además del INE también los partidos políticos tienen acceso a ellos y en esa área no hay claridad en los protocolos para evitar filtraciones.

“Creemos que también tienen derecho a vigilar (los partidos), pero a veces pensamos que no existen los controles suficientes y que, eventualmente, por ahí pudiese haber algún tipo de fuga”, anotó.

El contrato con la empresa alemana inició en julio de 2013 y vence el 31 diciembre de 2018.

Durante ese lapso se producirán 61.2 millones de credenciales, cuya elaboración inició el 25 de noviembre de 2014, las cuales tendrán un costo de 45.5 millones de dólares, en tanto que el costo por mica es de 7.52 pesos, más el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

El proceso de producción establece que la información que se entrega “es borrada, eliminada de los equipos que reciben esa información a las 48 horas que se produjo la credencial”, resaltó Miranda Jaimes.

Al final, lo único que queda son datos o folios de la credencial que se generó, la cual es utilizada en caso de que se requiera reimprimir alguna mica, abundó.

El funcionario resaltó que los equipos cuentan con información cifrada cuya “llave” de acceso está en manos del INE, además de estar completamente aislados de cualquier otra red o posibilidad de que alguien pueda acceder a ellos.

Señaló que el INE cuenta con dispositivos que permiten identificar los datos biométricos del ciudadano, situación que ayuda a conocer la validez o no de la credencial y su identidad.

Por último, anotó que si bien la incidencia de falsificación de la credencial de elector con fotografía es baja, este hecho resulta reprobable, porque aun cuando no tiene un impacto en materia electoral, se utiliza para realizar algún trámite.

(ntx)