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Actualmente en Coyoacán se conservan monumentos, edificios y casas históricas de la época colonial; uno de ellos es la Casa Alvarado, actual sede de la Fonoteca Nacional.

Casa_de_Alvarado_Fonoteca_Nacional

En la calle de Francisco Sosa 383, en el barrio de Santa Catarina Coyoacán, se encuentra esta construcción del siglo XVIII que se extiende sobre seis mil 351 metros cuadrados, con gran influencia andaluza y morisca, lo cual la llevó a ser declarada monumento histórico el 27 de abril de 1932.

Debe su nombre a una leyenda que cuenta que en ella habitó Pedro de Alvarado, aunque en realidad no hay registro de que el español haya habitado ahí, aunque sí perteneció a un comerciante que llevaba el mismo apellido que el conquistador.

Más adelante, la dueña de este lugar fue la arqueóloga estadounidense Zelia Nuttall, quien dejó prosperar la leyenda de la finca del siglo XVIII, hoy “La casa de los sonidos de México”.

La entrada principal está decorada con una técnica recurrente en las arquitecturas árabe y mudéjar, mientras que el portón principal de la Casa Alvarado está labrado en madera fina, inspirada en una de las puertas principales del Antiguo Colegio de San Ildefonso, ubicado en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Ahí se encuentra una escultura de San Juan Nepomuceno, que coincide con la de la iglesia de Panzacola.

La Casa Alvarado ha servido para diferentes fines. Sus paredes han alojado la biblioteca de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la librería de la Secretaría de Educación Pública, sede de la Enciclopedia de México y de la dirección de Estadística de la Fundación Octavio Paz.

Precisamente, aquí vivió el poeta y ensayista Octavio Paz sus últimos años de vida. El Premio Nobel de Literatura murió en esta casa el 19 de abril de 1998.

interior casa alvarado

En agosto de 2004, la Secretaría de la Función Pública otorgó el inmueble en comodato a la Secretaría de Educación Pública, a través del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, que lo asignó como sede de la Fonoteca Nacional. De esta forma, la Casa de Alvarado fue restaurada en 2005, trabajo que corrió a cargo de la Dirección General de Sitios y Monumentos del Conaculta, que devolvió el edificio a sus condiciones originales. Su jardín fue rehabilitado y en él se conservó vegetación originaria de Coyoacán, siguiendo el proyecto realizado por el arquitecto holandés Keiss Van Roij.

Desde entonces, la Fonoteca Nacional fue equipada con la más moderna tecnología, convirtiéndose en una institución dedicada a preservar nuestra herencia sonora, que a través de un intenso trabajo de recopilación, conservación y difusión, pone al alcance de la gente este patrimonio.

 

Ana E. Martínez-Gracida Núñez

Twitter: @Moroccotopo77