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La tecnología moderna podría ser la clave para encontrar vida en otras galaxias.

HZ-exoplanets

Anteriormente te hemos comentado sobre la paradoja de Fermi, que busca explicar la existencia de vida extraterrestre en el universo. Sobre el tema, Arthur Clarke dijo que existen únicamente dos posibilidades: estamos solos en el universo o no lo estamos, pero ambas opciones son igual de aterradoras. Sin embargo, la NASA ha discutido la posibilidad de la existencia de vida fuera del Sistema Solar y las herramientas que podría usar para lograrlo.

La tecnología de exploración espacial que podría ayudar a encontrar vida extraterrestre es la que actualmente ayudó a encontrar exoplanetas, es decir, planetas fuera del Sistema Solar. El primer exoplaneta se descubrió en 1988, y desde entonces se han confirmado cerca de 1,800 de ellos, aunque están muy, muy lejos de la Tierra. Pero con los telescopios Kepler y Very Large Telescope, se ha logrado obtener información sobre su atmósfera, composición, habitabilidad y otras características.

Sin embargo, hace 20 años no se sabía que del 10 al 20% de las estrellas cercanas a nuestro Sistema Solar tienen planetas en la zona habitable. Por ello, ahora es más posible encontrar información que nos lleven a hacer el gran descubrimiento de la historia, pero para ello se requiere del trabajo conjunto de la NASA, la ciencia, la tecnología y de los avances espaciales actuales.

La vida como la conocemos requiere de algunos elementos esenciales para existir, como agua en forma líquida. Es posible que existan otras formas de vida que no requieran agua, pero es lógico buscar algo con base en algo que ya conocemos. Por eso la búsqueda se centraría en planetas que se encuentran en zonas habitables, que cuenten con atmósfera y cuya composición tenga las condiciones necesarias para que el agua se encuentre en estado líquido. En un futuro se buscarían indicadores químicos de vida, como dióxido de carbono.

La primera misión que se encargará de esta búsqueda se lanzará en el año de 2018, y durará de 5 a 10 años; orbitará a la Tierra en una distancia cuatro veces mayor a la que hay a la Luna. Si cualquiera de estos esfuerzos logra encontrar cualquier indicio de vida fuera de nuestro planeta, sin duda sería un momento clave para toda la humanidad.

 

Vía iNGENET, el portal de la ingeniería mexicana. ¡Visítanos y forma parte de la Comunidad!