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La calma que caracterizó a los mercados financieros por meses se evaporó cuando las acciones cayeron en Europa, Estados Unidos y América Latina, con el Dow Jones Industrial Average borrando las ganancias que había registrado en el año tras registrar su peor pérdida en un día desde febrero.

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Las acciones estadounidenses habían alcanzados récords tan recientes como la semana pasada, a pesar de los conflictos geopolíticos, las preocupaciones sobre la economía de Europa y la posibilidad de que la Reserva Federal podría recortar sus políticas de dinero fácil antes de lo esperado.

Sin embargo, muchos inversionistas se habían vuelto cada vez más nerviosos sobre la posibilidad de que el mercado podría dar una vuelta de 180 grados ante el menor incidente.

Esto sucedió el jueves.

El Dow Jones Industrial Average cayó 317.1 puntos, o 1.9%, a 16,563.30 puntos, cortando una racha de cinco aumentos mensuales consecutivos.

La caída comenzó en Europa, ya que el Stoxx Europe 600 perdió 1.3% y el alemán DAX cayó 1.9%. En Estados Unidos, los bonos basura, o junk, también se unieron a la ola de ventas.

Los operadores dijeron que los inversionistas no aguantaron ya más ante el pesado peso acumulado de las preocupaciones económicas y geopolíticas que se han venido gestando a lo largo de las últimas semanas.Además, una serie de reportes de ganancias débiles en Europa y Estados Unidos tampoco ayudaron. Algunos inversionistas dijeron que una lectura optimista del mercado laboral sembró preocupaciones acerca de si la Fed podría elevar las tasas de interés más rápido de lo que muchos esperaban.

Por otra parte, Argentina dejó de pagar su deuda, y el segundo mayor banco de Portugal por activos reportó una pérdida trimestral récord después de que reportó una mayor exposición a malos préstamos de lo que los analistas habían anticipado.

Tomados por separado, los operadores dijeron que los inversionistas habían sido capaces de sacudirse esos acontecimientos. Pero juntos, especialmente por las altas valuaciones de las acciones, resultaron una fórmula que sacudió la confianza, y fomentó una venta que creció de forma rápida como bola de nieve en caída.

“Hay tantas cosas que están llegando a un punto crítico a la vez”, dijo Joe Spinelli, director para América en materia de corretaje con Deutsche Bank. “Los clientes están deseando entrar en una posición para capear cualquier tormenta que pueda aparecer.”

Reflejando el repentino cambio de la calma que imperó a lo largo de los últimos meses, el indicador que mide el temor del mercado dio un salto el jueves. El índice CBOE de volatilidad, una medida basada en las opciones de las oscilaciones de precios esperados, se disparó 27% a su cierre más alto desde el 11 de abril.

El oro, a menudo un refugio para los inversionistas en tiempos de incertidumbre, también cayó de valor, mientras los inversionistas sopesan la posibilidad de una política monetaria más restrictiva de la Reserva Federal.

Los precios del oro cayeron 1.1%, a 1,281.30 dólares la onza troy.

 

Vía Sentido Común, Content Partner de Urban360 www.sentidocomun.com.mx