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Luego de una ruptura amorosa, todos nos preguntamos si fue una buena decisión, pero debemos aceptar que algo no estaba funcionando para que se decidiera terminar. 

regresando con mi ex

Es normal que después de terminar una relación pensemos mucho en esa persona o que la recordemos y nos sintamos un tanto nostálgicos, pues es un cambio en nuestra vida con el que debemos lidiar. Pero hay veces en las que el pasado vuelve a tocar la puerta en busca de una segunda oportunidad.

Antes de volver a intentarlo, debemos preguntarnos por qué queremos volver con nuestro (a) ex, porque es probable que descubramos que los motivos no son los correctos.

Es muy probable que en esos momentos nos sintamos solos y se extrañe al otro luego de una relación a largo plazo, pero debemos plantearnos qué es realmente lo que extrañamos. Si solo queremos la compañía o la idea de una relación, es lógico que nuestro (a) ex vuelva a parecernos una posibilidad, pero no debemos quererlo solo porque nos sentimos solos; debemos extrañarlo (a) como persona y no a la idea de tener un novio (a).

No hay nada más desgastante que el clásico “estira y afloja” en una relación. Si la relación ha enfrentado una serie de peleas y reconciliaciones debemos saber que ésta es poco saludable, donde no existe el compromiso y la verdadera intimidad. Por eso, debemos replantearnos la dinámica de la relación o nuestra forma de actuar frente a ella. Si de plano, vemos que esto va a seguir, lo mejor es alejarnos.

Una vez que la relación ha terminado, nuestra memoria solo recuerda los buenos momentos que pasamos juntos, pero debemos darle tiempo, tratar de superarlo y ver con honestidad cómo fue verdaderamente la relación, teniendo en cuenta los puntos negativos.

Otro factor que a veces nos confunde y nos hace plantearnos la posibilidad de regresar es que a veces nos invade el miedo a probar algo nuevo y queremos volver a lo conocido y familiar, pero si tenemos conflictos que no podemos resolver con nuestro ex, lo mejor es seguir adelante.

Lo peor que podemos hacer es querer volver con nuestra expareja porque estamos aburridos de estar solos o porque queremos compañía. Este tipo de hábito debemos evitarlo y debemos entender que nuestro ex no debe ser usado por despecho.

Puede suceder que realmente deseemos volver con nuestro ex y estemos dispuestos a resolver los conflictos, pero primero debemos tener en cuenta estas razones; si nos sentimos identificados con alguna de ellas es mejor que sigamos adelante.