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El unirse a la fuerza laboral por primera vez es un paso difícil. Pero también es un paso emocionante y además, el método de ensayo-error puede ser la principal forma de aprender nuevas habilidades y hábitos de trabajo.

Business meeting

El primer día es probablemente el más difícil en cualquier trabajo nuevo, especialmente si es el primer trabajo. Es como ser el chico nuevo en la escuela, sólo que ya somos adultos que tenemos más áreas sobre las que ser críticos.

Una vez afrontado el primer día de trabajo, ya se han vivido los nervios, la ansiedad, la adrenalina y las expectativas típicas de ese día. Ahora bien, el asunto no termina allí porque una vez que hemos comenzado un nuevo trabajo enseguida viene la parte más difícil: adaptarnos a él.

El proceso de adaptación a un nuevo trabajo depende de la personalidad de cada quien, el ambiente laboral, la relación con los compañeros, las tareas que se realizan y un sinfín de factores más. Puede llevarnos varios días, semanas e, incluso, meses. De todos modos, hay ciertas claves que se deben cumplir si se busca sentirse cómodo en este nuevo mundo laboral desde los primeros días.

– Presentarse: No esperemos que nuestro superior o la persona que nos contrató nos presente con nuestros nuevos compañeros. Hay que tomar en algunas ocasiones la iniciativa para que quienes van a trabajar con nosotros se vayan familiarizando.

– Integrarse: Obviamente, si apenas hace un mes se ha comenzado a trabajar, todavía es muy pronto como para forjar una amistad con algún compañero; pero si almorzamos solos, trabajamos solos o nos retiramos apenas terminamos la jornada, difícilmente podremos integrarnos y entablar un vínculo. Hay que mantener una actitud abierta, ser agradables, empáticos, dispuestos al diálogo y poco a poco tomaremos confianza.

– Moderar ciertos comentarios: Si bien tener una personalidad segura, suelta y extrovertida ayuda a la hora de integrarse, no hay que sobrepasarse. Aun cuando el ambiente laboral es informal, hay que tener en cuenta que todavía somos los nuevos y no nos conocen tanto. Evitemos hacer bromas, ciertos comentarios que puedan caer incómodos, etc.

– Trabajar en lo que es nuestro: Demostremos por qué hemos sido elegidos para el cargo, seamos responsable y que tengamos la capacidad y la disposición para desarrollar las tareas que nos indiquen.

– Ser nosotros mismos: Es normal que durante los primeros días de trabajo, haciendo cosas nuevas y con gente nueva, nos sintamos nerviosos, tímidos e inseguros, pero todos hemos pasado por esa experiencia y con el tiempo nos acostumbraremos perfectamente al nuevo trabajo siendo nosotros mismos. Nadie puede mantener una “máscara” o personalidad falsa durante mucho tiempo, menos en la oficina, donde pasamos gran parte de nuestros días.