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Mucha gente que sufre de alergias nunca desarrolla asma. La confusión sobre las alergias y el asma existe ya que a veces, la persona que ya tiene asma, tiene síntomas que se empeoran si se expone a ciertos alérgenos (cosas que causan una reacción alérgica) como mascotas, plantas, plumas de ganso, ácaros, flores y polvo.

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En todas las alergias, el sistema inmunológico reacciona de manera exagerada ante sustancias inocuas como el polen y los ácaros. Como parte de esa reacción exagerada, el organismo produce un anticuerpo llamado inmunoglobulina E (IgE) que, cuando el organismo está expuesto al alérgeno, lo reconoce y se adhiere a él. Cuando eso ocurre, se pone en marcha un proceso que desencadena la liberación de ciertas sustancias en el organismo. Una de ellas es la histamina, la cual causa síntomas alérgicos que afectan los ojos, la nariz, la piel, el tracto gastrointestinal y los pulmones. Cuando se ven afectadas las vías respiratorias de los pulmones, pueden aparecer los síntomas del asma.

Una futura exposición a los mismos alérgenos puede provocar la misma reacción, por lo que se recomienda evitar este contacto. También factores como el aire frío, las infecciones respiratorias y el humo del tabaco pueden provocar asma. Al ser muy recurrente la alergia, el médico podrá recetar medicamentos con receta o inyecciones.

Hay que recordar que la base de la salud es llevar una dieta saludable además de ejercitarse.

Si se ha comenzado a mostrar síntomas de asma, es importante recurrir al médico para una evaluación.

Cabe mencionar que el asma afecta especialmente a personas de entre 5 y 20 años, y a pesar de que es considerada una enfermedad sencilla, debe ser tratada adecuadamente para evitar complicaciones.

Tenemos la mala costumbre de minimizar el asma, pero con el tiempo los bronquios se van cerrando, disminuyendo la capacidad de respirar de forma completa a nivel periférico y central.

Cuando hay presencia de tos, disnea y sibilancia, vienen las crisis de asma, las cuales llevan a la utilización de medicamentos para abrir el bronquio y poder jalar aire, y si eso no se atiende se desarrolla una insuficiencia respiratoria, que puede tener consecuencias graves.