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A menos de que vivamos en un castillo aislado o en el desierto, lo más probable es que tengamos vecinos. Saludar a los nuevos vecinos poco después de que se hayan mudado es una excelente manera de hacerlos sentir cómodos y presentarlos a la comunidad.

nuevos vecinos

Ya sea que vivamos en un fraccionamiento familiar o en un edificio ubicado en zonas céntricas, podemos hacer uso de estas simples medidas para hacer que nuestros nuevos vecinos se sientan bienvenidos.

– Formar un comité de bienvenida con nuestros amigos de la comunidad para que reciban a los nuevos vecinos, el cual debe incluir personas de distintas profesiones, extracciones y edades para que los vecinos valoren las diferentes perspectivas.

– Llevar un regalo de bienvenida que ayude a aliviar la tensión del cambio. Una comida de bienvenida, un certificado de regalo de algún restaurante o una buena botella de vino podrían ser el regalo perfecto.

– Hacer una lista de nombres y números de teléfono que puedan ser útiles para los nuevos vecinos, desde consultorios médicos hasta tiendas de abarrotes, farmacias, escuelas y pizzerías.

– Ofrecer ayuda con pequeñas tareas. Puede que nuestros nuevos vecinos necesiten ayuda para cargar algunas cajas o para hacer algún mandado. Es una buena forma de acercarse e integrarse.

– Por último, la bienvenida puede darse unos días después de que hayan llegado los nuevos vecinos. Abordarlos en el momento en que han llegado no es un momento oportuno. También, hay que tener en cuenta que no todo el mundo se siente cómodo alrededor de extraños. Si los nuevos vecinos parecen tímidos, no los presionemos, simplemente con saludarlos es un buen detalle.