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Una de cada diez personas sufre en mayor o menor medida astenia primaveral. Este trastorno, que surge con la llegada de la Primavera, se caracteriza por un profundo cansancio, agotamiento, decaimiento y falta de energía para realizar la actividad habitual.

astenia primaveral

Aunque no hay consenso entre los médicos sobre si la astenia primaveral verdaderamente existe o si es una enfermedad o sólo un trastorno pasajero, lo cierto es que mucha gente reporta sentirse triste, decaída, desmotivada, y cansada al llegar la Primavera.

Algunos doctores explican la astenia por una disminución de las endorfinas, la llamada hormona de la felicidad, aunque no hay estudios que demuestren una correlación. Lo más viable es que la fatiga se deba a que nuestro cuerpo debe adaptarse a las nuevas condiciones de luminosidad y de temperatura, a lo que hay que añadir cambios en la humedad y la presión atmosférica.

Contribuye también el cambio de horario, que supone dormir una hora menos, desplazar la hora de las comidas, del trabajo y otras actividades. Quienes más notan el cambio de hora son los niños y los ancianos. Pero en todo caso, la fatiga que conlleva y el malestar anímico asociado sería un trastorno temporal que no duraría un máximo de dos semanas. Hay personas que se adaptan más rápidamente que otras.

Si bien el buen tiempo se traduce por lo general en un mayor bienestar, en algunos individuos el tránsito entre el invierno y la primavera y las alteraciones que conlleva puede provocar esa sensación generalizada de abatimiento.

Algunos estudios, incluso, han demostrado que al final de la primavera se eleva la tasa de suicidios entre enfermos de depresión o con trastorno bipolar.

Llevar un ritmo de vida ordenado, respetar las horas de sueño, mantener unos horarios fijos para acostarse y levantarse, realizar ejercicio físico moderado y llevar una dieta saludable y equilibrada constituyen la mejor prevención para las personas más sensibles a los cambios estacionales.

Una dieta rica en verduras, frutas y cereales, hace innecesarias las vitaminas, a no ser que se padezca alguna otra patología. Asimismo, se aconseja empezar el día con un buen desayuno y acabarlo con una cena ligera.