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“Tengo pareja, pero me siento atraída por otro hombre”. Tal vez esta frase nos suene muy conocida, la habremos sentido en algún momento o algún amigo (a) nos lo habrá planteado. Es algo que puede pasar, incluso cuando todo va bien en la pareja, es algo natural y no debemos preocuparnos tanto por ello, pero sí saber cómo manejarlo.

chico y chica

En una relación que va mal, a veces es más fácil desviar nuestra atención hacia otras personas. Puede ser por aburrimiento y rutina, o problemas y diferencias en la pareja, las cosas pueden ir mal, y siempre habrá un hombre o mujer dispuesto a “salvarnos” de esos problemas.

Sin duda alguna, la carne es débil, no vamos a negarlo. Sin embargo, hay problemas de pareja que se pueden resolver, y rápidamente nos daremos cuenta de que toda esa atracción que sentíamos por otro hombre o mujer desaparece.

Si aún así, el hablar y tratar de buscar una solución no funciona, tal vez sí sea momento de terminar la relación con tu pareja. Hay cosas que no tienen solución y que a veces es mejor darle un fin antes de terminar engañando y lastimando a nuestra pareja. Pero antes de dar un paso en falso, asegurémonos de que las cosas realmente son como parecen, y no nos dejemos cegar por los problemas.

Admitámoslo: estamos casados o en pareja, pero eso no significa que nos tengamos que arrancar los ojos y no mirar a un hombre o mujer bonita. La regla es “se mira pero no se toca”. Seguramente, nuestra pareja también se sentirá atraído por una amiga, una compañera de trabajo o una chica que se encuentre por la calle, pero mientras ambos respeten el punto acordado, no debería haber problemas.

Si sentimos que no podemos reprimir nuestros impulsos, deberíamos tomar conciencia de lo que sentimos por nuestra pareja, concentrarnos en esos sentimientos y no en la atracción sexual que sentimos por otra persona.

En ocasiones, las fantasías son necesarias e incluso buenas para una relación, pero no deben sobrepasar determinadas líneas. Si estamos pensando mucho en otro hombre o mujer, y no podemos sacarlo de la cabeza, deberíamos plantearnos las cosas más en serio. ¿Nos gusta realmente, o simplemente nos divierte y nos sube la autoestima? ¿Estamos siendo verdaderamente honestos cuando decimos que nuestra relación de pareja nos hace feliz?