Seleccionar página

La decisión de la Reserva Federal de comenzar a reducir su distintivo programa de compra de bonos, elimina un importante elemento de la lista de cosas por hacer de Janet Yellen, cuando probablemente tome las riendas en febrero, pero aún así heredará un trabajo con muchos retos.

janet_yellen_efe_2_160913

Se espera que el Senado confirme que Yellen será la próxima líder de la Fed esta semana, allanando así el camino para que releve a su actual presidente, Ben Bernanke, cuando éste termine su mandato el 31 de enero. Su primera reunión de política monetaria como presidenta sería en marzo.

El relevo se produce en un momento delicado.

Ahora que la Reserva Federal ha comenzado a reducir su programa de compra de bonos, le corresponderá a Yellen decidir si las condiciones económicas garantizan seguir o no reduciendo tales compras. También tendrá que decidir si y cómo modificar las promesas de la Fed de mantener las tasas de interés cerca de cero por un largo periodo de tiempo si la economía no logra recuperarse, como ahora lo prevé la Fed. Y también tendrá que decidir cómo responder si la inflación sigue estando obstinadamente por debajo del objetivo de 2% de la Fed.

Bernanke, dijo que Yellen apoyó la decisión de comenzar a reducir el programa de compra de bonos, y que los mercados podían esperar coherencia en la política de la Fed cuando ocupe ese cargo.

Yellen, de 67 años, ha estado en cada una de las reuniones de política que Bernanke ha presidido, primero como presidente de la Reserva Federal de San Francisco y, desde 2010, como vicepresidenta de la Fed.

Sin embargo, lo más seguro es que Yellen tenga que hacer algo como presidenta durante su mandato de cuatro años que no hizo Bernanke durante la mayor parte de sus ocho años en funciones: aplicar los frenos monetarios.

Bajo la tutela de Bernanke, la Fed ha estado experimentando con maneras de drenar parte del crédito que le ha inyectado a la economía, pero a Yellen le corresponderá precisamente decidir cuándo iniciar lo que los expertos conocen como “la salida” y empezar a reducir los actuales cuatro billones de dólares que tiene la Fed en cartera y también elevar las tasas de interés a corto plazo, que han estado cerca de cero desde finales de 2008.

La Fed ha sido acremente criticada –en particular por algunos republicanos– por permitir que el crédito sea demasiado barato y que esté demasiado disponible. Pero la historia sugiere que aumentar las tasas de interés no suele ser popular, y no hay razón para creer que esta vez sea diferente.

Más allá de la esencia de la política monetaria, Yellen enfrentará el mismo desafío que enfrentó Bernanke durante ocho años: unificar a los miembros de un comité a menudo discorde que se ha acostumbrado a decir lo que piensa.

Sin embargo, ella tendrá un elenco diferente. Se espera que el presidente Barack Obama nomine a Stanley Fischer, ex gobernador del Banco de Israel y subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional, para fungir como segundo al mando Yellen.

Fischer le proporcionará un respaldo formidable, tanto dentro de la Fed como en los círculos mundiales de política económica. Pero su estatura podría dar lugar a tensiones con la líder de la Fed, sobre todo si llega un momento en que los dos no estén totalmente de acuerdo.

logo sura posts grande

 

Vía Sentido Común, Content Partner de Urban360 www.sentidocomun.com.mx