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Standard & Poor’s, una de las principales agencias calificadoras del mundo, ofreció el primer reconocimiento concreto a la aprobación de la reforma energética en el Congreso Constituyente mexicano: elevó en un grado la calificación crediticia del país.

S&P

Con ello, la agencia reconoce que la capacidad del país para pagar sus deudas, tanto en pesos como en monedas extranjeras, ha mejorado a raíz del cambio constitucional que aprobaron senadores, diputados y congresos estatales hace unos días y que abre el sector energético mexicano a los capitales privados y a la competencia, por primera vez en casi 75 años.

El cambio, que vino acompañado de una reforma fiscal que busca elevar los ingresos fiscales del gobierno, refuerza, de acuerdo a S&P, las expectativas de crecimiento de México y le da una mayor flexibilidad al gobierno para contar con recursos suficientes para mejorar la situación económica del país sin empeorar sus situación fiscal.

Con estos argumentos y otros más, la agencia calificadora decidió elevar en un grado la calificación crediticia de México tanto en moneda extranjera, de ‘BBB’ a ‘BBB+’, el octavo lugar de su escala internacional con 10 posiciones, como en moneda local de ‘A-‘ a ‘A’, el sexto lugar de su ranking.

El aumento en la calificación regresa al país a la calidad crediticia que tenía en 2009, antes de que México sufriera una contracción económica de 6.2% por la crisis financiera internacional.

Con la mejoría en su calificación crediticia, México está por arriba de países como Brasil, Rusia y Sudáfrica, quienes conservan su calificación de ‘BBB’, y se incorpora a países como Tailandia.

S&P, sin embargo, advirtió que el proceso de cambio en el sector energético del país no será inmediato y si conlleva riesgos, sobre todo en la redacción de la legislación reglamentaria que aterrizará los cambios constitucionales aprobados.

La agencia, ante estas incógnitas, decidió regresar la perspectiva de México al rubro de ‘estable’, bajándola de ‘positiva’ en la que colocó al país en marzo de este año por el avance que registraban otras reformas económicas y sociales importantes en ese momento, como la de las telecomunicaciones, la de la competencia económica y la educativa.

S&P dijo que para que México pueda recibir otra mejoría en su calificación crediticia, el gobierno deberá haber dado muestras de una implementación efectiva de las reformas que aprobó el Congreso en los meses pasados.

La agencia medirá el éxito de la implementación con la evolución que tenga el crecimiento económico del país en los próximos años, así como con el fortalecimiento que registren las finanzas del país.

S&P incluso advirtió que de no darse esa implementación efectiva de los cambios el país podría verse expuesto a una degradación en su calificación por el menoscabo que produciría en la confianza de los inversionistas en el país. Esto podría reducir el potencial de crecimiento de México y con ello debilitar la posición fiscal del gobierno.

El gobierno mexicano a pesar de estas advertencias reaccionó de forma favorable a la mejor calificación económica de S&P y trató de disipar las dudas que aún se podría tener sobre la postura fiscal del gobierno de México.

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Vía Sentido Común, Content Partner de Urban360 www.sentidocomun.com.mx