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El Real Madrid no tuvo problemas para espantar los fantasmas del “Alcorconazo” y ganó con comodidad 2-0 al Olímpic de Xàtiva, de Segunda División B, que sucumbió al resurgir de Ángel Di María, cuestionado tras el último encuentro de los blancos ante el Osasuna.

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Cada vez que un equipo de menor categoría que el club madridista se cruza en su camino en la Copa del Rey, es inevitable volver a acordarse de la humillante derrota que sufrió ante el Alcorcón en la temporada 2009/2010. Aquel 4-0 en el Estadio de Santo Domingo marcó un antes y un después en las eliminatorias coperas merengues.

Los hombres de Ancelotti, a medio gas, se impusieron sin problemas en un partido muy plano y sin muchas emociones. Ángel Di María, en el punto de mira después de aparecer como un fantasma por el césped del campo de Osasuna, para despejar dudas decidió volver a ser aquel futbolista eléctrico e incómodo para sus rivales y ya de paso, ser útil a un Real Madrid apagado y con pocas ideas para romper la muralla visitante.

Acompañado de algunos detalles de Isco y de la buena colocación y criterio de Illarramendi, Di María comenzó a calentar con un disparo de falta que rozó la escuadra de la portería defendida por Francis. Poco después, en el minuto 16, dio un pase perfecto a Jesé desde el centro del campo que el canterano cedió a Illarramendi para abrir el marcador y firmar su primer gol como madridista.

El internacional albiceleste siguió con su pequeño recital y otro pase suyo a la cabeza de Morata en el minuto 27, sirvió para provocar un penalti por mano de Kike Alcázar que él mismo transformó con incertidumbre.

Así acabó la primera parte, que dio paso a una segunda más gris. Salieron al campo Marcelo, Xabi Alonso y Benzema, pero apenas hubo muchas más historias que contar, salvo un terrible choque entre Casillas y Casemiro.