Seleccionar página

Ya están por comenzar las posadas y que mejor que traerte una reproducción del famoso mural de Diego Rivera: La Piñata, que se encuentra en el Hospital Infantil de México.

la piñata diego rivera

Las Posadas son fiestas que se celebran durante los nueve días anteriores a la Navidad iniciando desde el 16 de diciembre, en ellas acostumbra romperse la tradicional piñata.

Los chinos solían hacer una piñata para celebrar el año nuevo; Marco Polo, en el siglo XIII, la trae a Italia y desde allí pasa al resto del continente. En el siglo XVI cruza el Atlántico y llega a México de la mano de España, tomando aquí la alegría y el color.

La piñata original mexicana es una gran esfera de la que salen siete picos. Los elementos principales del ritual colonial son cinco: la figura, la venda (que cubre completamente los ojos), el objeto para romperla, el conjunto de personas que guían la acción y, finalmente, la lluvia de dulces.

La esfera en sí representaba las tentaciones y los males del mundo, y los siete triángulos eran la alusión directa a los siete pecados capitales. El cubrimiento de los ojos simbolizaba la fe ciega en la Iglesia y en la ayuda de Dios, la cual estaba representada por el objeto usado para destruir todas aquellas cosas malas.

El conjunto de personas que solían ayudar a quien tenía los ojos vendados eran la representación que hacía alusión a esa colaboración incondicional que se debía encontrar en la sociedad para vencer los vicios mundanos. Finalmente, obtener aquellos dulces simbolizaba recibir los dones de Dios como premio por haber logrado vencer al pecado.

Para hacer una piñata se necesita una olla de barro que se unta con una capa de engrudo (harina de trigo cocida) para que la cubra por completo; luego, se le pegan trozos de papel periódico. Después, la imaginación y la destreza determinan las formas y los colores: estrellas, flores, barcos, frutas y vegetales. También podemos encontrar aeroplanos y payasos, y hoy en día, reproducciones de los héroes de moda de los niños.

Hay frutas especiales para rellenar la piñata: tejocotes, naranjas, limas, cañas y cacahuetes.

Desde hace más de 450 años, generaciones de mexicanos han gozado con las piñatas y esta tradición está lejos de perderse. En la temporada navideña se pueden ver como adornos en calles, hoteles, restaurantes, comercios y, por supuesto, en las fiestas infantiles.

En el mural La Piñata, pintado en 1953, Diego Rivera da buena muestra de su maestría en el manejo del espacio, el color y la composición.

En él, el muralista refleja el sentimiento alegre del pueblo mexicano dentro de su diversidad cultural. Fue una obra realizada en la madurez del pintor en la que expone una mezcla de alegoría y folklore, y donde queda patente su gusto por lo mexicano y su afán por integrar al indio en la sociedad a través de su pintura.

Este mural puede ser admirado en el Hospital Infantil de México “Federico Gómez”.

¿Cuántos de nosotros no hemos disfrutado enormemente al romper una piñata? ¿Te acuerdas cuando nuestros padres nos ponían a elaborarlas con engrudo, pegando capa tras capa de papel periódico?