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Según información del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, la baja calidad de la educación en México ha sido un obstáculo para su crecimiento y desarrollo.

Educación

En la publicación semanal de “Análisis económico ejecutivo”, el organismo de investigación expone que la administración de Enrique Peña Nieto tiene una tarea difícil en materia educativa que se debe de atacar lo más pronto posible.

Además del deterioro en la calidad de la educación que reportó la reciente Prueba Pisa 2012 realizada por la OCDE, el ciclo escolar que acaba de pasar se ha visto fuertemente afectado por el paro de maestros de diferentes entidades.

Para que los cambios constitucionales que se realizaron funcionen, se necesita que las autoridades se comprometan y hagan valer estos cambios en las leyes que ya fueron aprobadas.

La publicación recomienda al Estado recuperar la rectoría del sector educativo en temas de selección, permanencia y estímulos para el personal docente, ya que actualmente todo ese poder recae en el sindicato, a pesar de que el Estado es responsable de la calidad de la educación.

Lo que la educación mexicana necesita es alcanzar un alto nivel que le permita competir a escala mundial y que además fortalezca la innovación tecnológica para estimular el desarrollo productivo y el crecimiento económico del país.

Según el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, un buen sistema educativo ayuda a las personas a reducir la pobreza, las enfermedades, y a su vez amplía las posibilidades de participación política, por lo que la sociedad se hace más fuerte.

En México, la matrícula total nacional pasó de 25.1 millones de alumnos en 1990 a 35.3 millones en 2013, mientras que el promedio de escolaridad se elevó de 6.6 a 9.2 años y el analfabetismo disminuyó de 12.6 por ciento a 6.1 por ciento en el mismo periodo.

A pesar de ser índices favorables, esto no significa que la calidad en la educación sea buena ni que haya mejorado; de hecho, los índices internacionales reflejan lo contrario, tal como lo demostró la Prueba Pisa 2012.

La baja calidad de la educación en México ha representado un obstáculo para el crecimiento y desarrollo del país, lo cual evita la reducción de los niveles de desigualdad y pobreza.