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Compartir un departamento con personas ajenas a tu familia no es nada fácil. Es por eso que antes de decidirte a hacerlo, debes tomar en cuenta estos cuatro aspectos importantes:

roomies

1. Que sean tus amigos no quiere decir que puedas vivir con ellos.

Muchas veces, el hecho de ser amigos no significa que juntos van a poder vivir bien. Primero que nada, hay que ver la manera de cómo vive cada uno, cuáles son sus rutinas, su manera de mantener el orden y sus objetivos al irse de casa. En este último punto, es importante que ambos o los que se quieran juntar, tengan las mismas expectativas y sus labores aunque no sean iguales, sean parecidas o al menos compatibles. Así podrás mantener claro para dónde va tu forma de vivir. No es lo mismo que uno de ellos quiera trabajar y estudiar, y que el otro solamente quiera fiesta, ahí es cuando empiezan los problemas ya que al no tener el mismo estilo de vida, pueden empezar a existir roces.

2. Dividir las tareas del hogar.

Esto es muy importante, ya que cada quien tiene una responsabilidad en la casa y si no llega a cumplirse, se sabe quién falló. Unos pueden ir por la compra, mientras los demás limpian la casa y la siguiente vez, lo pueden hacer al revés. De esta manera es mucho más fácil ponerse de acuerdo a la hora de comprar y dividirse para limpiar sin que nadie estorbe.

3. Tener un presupuesto relativamente igual o parecido.

Si estas viviendo con tus amigos, querrás salir a los mismos sitios, hacer actividades juntos y todo lo demás que hacen los “roomies”. El presupuesto es importante, ya que al todos tener más o menos lo mismo para disponer, los gastos se reparten por igual. Por otra parte, todos están en la misma situación económica, por lo que salir a un lugar va a ser igual de barato o caro para todos, y nadie se quedará en casa por falta de dinero.

4. Disfrutar al máximo la experiencia.

No hay nada mejor que vivir con tus amigos y hacer, siempre con responsabilidad, todo lo que en tu casa no puedes hacer. Desvelarte, invitar amigos, hacer fiestas, ir a comer, es algo que va ser parte de tu día a día. Habrá veces que el bolsillo te lo permitirá y otras veces te comerás las sobras del refrigerador. Eso es lo más divertido de todo, aprender a vivir con ellos y saber que este instante no se volverá a repetir, así que evitar pleitos y discusiones es parte fundamental para esta nueva etapa.