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Los principales países que comercian con marfil, entre ellos China y Tailandia, se comprometieron a penalizar el tráfico de animales salvajes y coordinar sus acciones, en la Cumbre sobre Protección de Elefantes que se celebró este martes en Botsuana. 

Elefantes-en-Africa

El acuerdo consta de catorce medidas de urgencia para poner fin a la masacre de elefantes en África. Entre estas medidas, está la tipificación del tráfico de animales salvajes como un delito grave, lo que implicará una mayor cooperación legal y policial entre los países tanto afectados por la caza furtiva como aquéllos en los que se trafica el marfil.

Unos 100 mil elefantes de África, el 20 por ciento de la población total de este animal en el continente, están amenazados con desaparecer en la próxima década a causa de la caza furtiva y el comercio ilegal de marfil, según cálculos divulgados en la reunión.

Solo en 2012, unos 22 mil elefantes africanos murieron a manos de cazadores furtivos, cifra algo inferior a los 25 mil cazados en 2011, según un informe del Comité Permanente de la Convención Internacional para la Protección de Especies Amenazadas (CITES).

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) calcula que la población de elefantes del continente asciende actualmente a medio millón de ejemplares.

Algunos de estos mamíferos están en peligro de extinción debido al comercio de cuernos y colmillos, a los que atribuyen propiedades medicinales y afrodisíacas en países de Asia, destino de muchos de estos cargamentos ilegales.