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Procuradores federales estadunidenses revelaron hoy una acusación criminal contra el exgobernador del estado mexicano de Tamaulipas, Tomas Yarrington Ruvalcaba, por su presunta participación en una confabulación del crimen organizado.

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De acuerdo con los documentos dados a conocer este lunes, los fiscales federales atribuyen a Yarrington el presunto contrabando de grandes cantidades de cocaína a través del puerto mexicano de Veracruz y de la frontera hacia Estados Unidos entre 2007 y 2009.

La acusación imputa al exgobernador de Tamaulipas por su supuesta colaboración con tres cárteles del narcotráfico: el del Golfo, el de los Zetas y el de los Beltrán Leyva, rivales entre sí.

También, por su supuesta aceptación de sobornos de los cárteles mexicanos desde que era candidato a la gubernatura en 1998 y haber mantenido su colaboración con estos grupos a lo largo de todo su mandato.

La acusación de 53 páginas fue emitida por un gran jurado en mayo pasado, pero apenas hecha pública este lunes.

Según los documentos, los fiscales acusan a Yarrington de haber estrechado la colaboración con los cárteles a tal grado que entre 2007 y 2009 participó directamente en el contrabando de grandes cantidades de cocaína por Veracruz y la frontera con Estados Unidos.

La acusación también señaló al empresario mexicano Fernando Alejandro Cano Martínez como presunto cómplice de Yarrington en operaciones de lavado de dinero, que habrían recibido como soborno de los cárteles.

Las autoridades también acusan a Cano de haber creado empresas en San Antonio y en el sur de Texas para adquirir propiedades con el dinero que habrían recibido de los cárteles.

Millones de dólares fueron utilizados para efectuar adquisiciones, principalmente de bienes raíces.

Como parte de la investigación, los fiscales presentaron demandas para decomisar parte de los bienes que Yarrington y Cano habrían adquirido con dinero producto del narcotráfico, incluyendo un condominio en Isla del Padre y un terreno de 18.6 hectáreas sin desarrollar en el norte de San Antonio, Texas.

Entre las acciones a realizar se busca confiscar un avión, una camioneta y casas en las comunidades de McAllen y Kyle.

Yarrington y Cano se encuentran para las autoridades estadunidenses en calidad de prófugos.

De ser enjuiciados y declarados culpables, cada uno de ellos enfrenta una sentencia de hasta 20 años de prisión por crimen organizado y lavado de dinero y hasta 30 años de cárcel por cargos de conspiración para cometer fraude bancario.

Yarrington enfrenta otra sentencia de 10 años de prisión por los cargos de conspiración para traficar drogas.

En los últimos dos años, Yarrington ha negado las acusaciones en su contra en entrevistas concedidas a diversos medios de comunicación.

El abogado de Yarrington en Texas, Joel Androphy, negó este lunes los cargos en contra de su cliente y sostuvo que la acusación está sustentada en “una fuente de información que no es de fiar”.

(Notimex)