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El Año de la Fe, convocado e inaugurado por Benedicto XVI el 11 de octubre de 2012, ha llegado a su fin bajo el pontificado del Papa Francisco, quien inició la homilía de la misa de clausura con un afectuoso recuerdo de su predecesor: “a Benedicto XVI va ahora nuestro pensamiento lleno de cariño y reconocimiento”. 

reliquias pedro

En este marco, Francisco exhibió por primera vez las reliquias del apóstol San Pedro, fundador y protector de la Iglesia Católica, en un hecho histórico que fue presenciado por más de 60 mil fieles congregados en la plaza que lleva su nombre.

Durante la misa, el pontífice tomó entre sus manos la caja de madera donde se conservan nueve pequeños fragmentos óseos, que han motivado durante años un intenso debate científico en torno a si los restos encontrados en una caja de zapatos verdaderamente corresponden al primer Papa.

El papa Francisco oró frente a los fragmentos al principio del servicio dominical y después sostuvo la caja que lleva por inscripción “Ex ossibus quae in Arcibasilicae Vaticanae hypogeo inventa Beati Petri Apostoli esse putantur” (“Los huesos hallados en el hipogeo de la Basílica vaticana que se considera que son del beato Pedro Apóstol”), en sus manos durante varios minutos antes de la homilía.

Cabe resaltar que los fragmentos fueron hallados en la tumba de Pedro, localizada bajo el altar mayor de la Basílica Vaticana en 1940. Sin embargo, fue 31 años después que las reliquias se pusieron bajo la custodia del Papa Pablo VI, para abrir una tradición religiosa de resguardo en la sede vaticana.

Durante el sermón, el Obispo de Roma hizo un llamado por la paz en Tierra Santa, Siria y Oriente y al término de la misa, entregó ejemplares de su primera exhortación apostólica, “la Alegría del Evangelio”, que recoge las conclusiones del Sínodo de Obispos sobre la Nueva Evangelización en octubre de 2012, y otras reflexiones en torno al Año de la Fe.