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Veintinueve de los 30 activistas de Greenpeace detenidos en Rusia por una protesta en la plataforma petrolera del consorcio Gazprom en el Ártico, obtuvieron la libertad bajo fianza, informó hoy la organización ecologista.

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Veintinueve de los 30 detenidos durante un acto de protesta de Greenpeace contra la extracción de petróleo en el Ártico quedaron en libertad este viernes tras pagar una fianza, luego de permanecer más de dos meses en cárceles rusas.

El estadounidense que capitaneaba el barco de Greenpeace, Peter Willcox, estuvo entre los 18 que fueron liberados hoy. Los otros quedaron en libertad entre el martes y el miércoles pasados.

Los 30 activistas a bordo del barco “Arctic Sunrise” de Greenpeace fueron detenidos el 19 de septiembre por las autoridades rusas luego de que trataran de realizar una protesta contra una perforación petrolera en la plataforma Prirazlomnaya en el Mar de Pechora.

En tanto, también hoy, el Tribunal Internacional del Derecho del Mar con sede en Alemania emitió el fallo de que Rusia debe liberar inmediatamente a los activistas de Greenpeace que detuvo en septiembre tras el pago de la fianza de 3.6 millones de euros (US$4,9 millones).

Una vez recibido el pago de la fianza, deberá permitirse que los tripulantes y el barco salgan de Rusia, dijo el juez Shunji Yanai.

Oficiales de Moscú han defendido los encarcelamientos indicando que los activistas pusieron en riesgo la seguridad del equipo petrolero perteneciente a la empresa estatal de gas natural Gazprom. “Cuando alguien sube a la plataforma y distrae a quien está trabajando se pueden producir muchos errores, las vidas de muchas personas incluidos los buzos pudieron haberse perdido”, indicó Vladimir Putin.

El grupo que ha sido liberado no podrá dejar el país hasta que el proceso criminal en su contra no termine, según informó el Servicio de Migración Federal Ruso. En caso de ser condenados, podrían enfrentar penas de hasta 7 años de prisión.

Los acusados niegan los cargos por los que son acusados indicando que el perforamiento del Ártico implica peligros catastróficos ambientales.