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El dispositivo GPS, al ser pulsado por la mujer, enviará una alerta a la policía a fin de que pueda acudir en auxilio de la víctima.

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Jaina María es una de las tantas mujeres en Brasil que sufre de violencia doméstica. Su esposo la maltrataba en el segundo piso de su apartamento, donde tenía un estudio al cual ella entraba sólo para ser abusada. Aún tiene cicatrices de esa violencia. “Me agarraba del pelo y me aventaba contra el espejo”, admitió.

Jaina afirma que estuvo casada con él por seis meses antes de que comenzara el maltrato, aunque continuó por cuatro años más. Al principio mantuvo silencio.

“Era el amor de mi vida. Lo amaba tanto”, explica ella mientras sus ojos se llenan de lágrimas. “Pero luego me golpeaba una y otra vez”.

Por fortura, Jaina es una de las 40 mujeres en la ciudad costera de Vitória, en Brasil, que ya cuenta con el innovador “botón de pánico”, parte de un proyecto para proteger a las mujeres víctimas de violencia doméstica.

En una ocasión antes del divorcio y de que obtuviera una orden de restricción, el esposo de Jaina María la amenazó con un cuchillo.

Después de la amenaza, la corte le otorgó el botón de pánico. El dispositivo activa una señal vía GPS que graba las conversaciones en torno a la víctima y posteriormente éstas son utilizadas en la corte en contra del agresor.

Poco tiempo después de obtener el botón de pánico, Jaina María debió utilizarlo cuando su exmarido apareció y le gritó desde la calle. “La policía llegó en cuatro minutos”, dijo.

El hombre fue sentenciado a pasar 21 días en prisión por violar la orden de restricción emitida por la corte.

Con este nuevo dispositivo, el cual fue lanzado por el sistema judicial este año, las autoridades informan que han realizado cinco condenas.