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John Kerry, secretario de Estado norteamericano. ha declarado el fin de una política exterior de casi 200 años de antigüedad que gobernó durante todo este tiempo las relaciones de Estados Unidos con América Latina: la Doctrina Monroe. 

JK

Dicha doctrina fue adoptada en 1823 por el ex presidente de Estados Unidos James Monroe; la política establecía que cualquier esfuerzo por parte de algún país europeo por colonizar algún territorio americano sería percibido como un acto de agresión, el cual podría conllevar a una intervención estadounidense.

Sin embargo, pareciera que ahora Estados Unidos ha decidido dejar atrás la Doctrina Monroe para dar paso a una era en que todos los países del hemisferio cooperen como iguales, según dijo ayer el secretario de Estado norteamericano, John Kerry.

“La era de la Doctrina Monroe ha terminado”, dijo Kerry en un discurso en la Organización de los Estados Americanos en Washington, DC.

“La relación que buscamos, y para cuyo impulso hemos trabajado duro, no se trata de una declaración de Estados Unidos acerca de cómo y cuándo va a intervenir en los asuntos de otros estados americanos. Se trata de que los países se perciban unos a otros como iguales, de compartir responsabilidades, de cooperar en cuestiones de seguridad y de adherirse no a la Doctrina, sino a las decisiones que tomamos como socios para promover los valores y los intereses que compartimos”, destacó.

Kerry fue duramente criticado este año cuando en un discurso ante el congreso de su país declaró que América Latina era “el patio trasero” de Estados Unidos, lo que propició comentarios negativos y furia por parte de algunos líderes latinoamericanos.

La declaración de Kerry ocurre cuando la relación de Estados Unidos con sus principales aliados en la región ha sufrido un importante deterioro a raíz de las filtraciones sobre el espionaje realizado por la Agencia de Seguridad Nacional contra gobiernos de México y Brasil.

Las revelaciones llevaron a la mandataria brasileña Dilma Rousseff a exigir una disculpa e incluso cancelar una visita de Estado a Washington prevista para octubre pasado.