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Hace 85 años, el cine fue testigo del nacimiento de uno de los personajes más representativos del siglo XX: Mickey Mouse. El 18 de noviembre de 1928, el primer cortometraje sonoro de la historia se estrenó en el Colony Theatre de Nueva York bajo el nombre de “Steamboat Willie“, catapultando a su protagonista a la fama mundial.

mickey mouse

A casi nueve décadas de su creación, Mickey sigue siendo uno de los pocos productos animados cuya fama sigue creciendo, a tal grado que tiene su propia estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Mickey se fue modificando levemente durante sus primeros años de vida, hasta que en 1939 su cabeza y sus orejas se convirtieron en un verdadero ícono para la empresa de animación americana.

En un principio se llamaba Mortimer y ni siquiera era un ratón. Hoy en día es una especie de rey del mundo, cuyas grandes orejas se asemejan a una corona. Mickey Mouse pasó de ser una figura inventada al símbolo de una compañía multimillonaria, parte de toda una cultura. Puede ser odiado o amado, pero este conocido ratón no pasa desapercibido en ningún país del mundo.

La figura del ratón fue una solución de emergencia. Walt Disney en esos tiempos era un desconocido director de dibujos animados, quien se peleó con su jefe, que se quedó con los derechos de “Oswald, el conejo afortunado”. Ante esto, trabajó junto al dibujante Ub Iwerks en el personaje que lo iba a sustituir. Fue un ratón que en un principio se llamaría Mortimer, pero a petición de la esposa de Disney, cambió de nombre a Mickey Mouse.

Sus comienzos estuvieron muy lejos de presentarlo como el ratoncito dulce y gentil que todos conocemos hoy. En sus primeros cortos hacía gala de una crueldad que años más tarde copiarían otros dibujos, como Tom y Jerry, con bromas pesadas y especial maltrato a todo animal que no fuera de su especie. Con el tiempo comenzó a suavizar sus modales y se le agregó su vestuario característico: guantes blancos y pantalón rojo.

Hoy, Mickey Mouse es sinónimo de una gran industria internacional. Ya sea en parques de atracciones, en cruceros o en la televisión, Mickey es omnipresente. Anualmente, da la bienvenida a millones de visitantes en sus parques. Ha recibido a presidentes, primeros ministros y príncipes, atletas, estrellas de cine, de televisión y millones de personas de todos países. Desde hace tiempo, también forma parte del patrimonio cultural.

Por tal motivo, se merece una celebración a lo grande y así será.