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Accesible sólo a través de vehículo y promocionada como: “La puerta de oro de la gran metrópoli mexicana”, Ciudad Satélite fue visualizada como un proyecto urbanístico que sería “la ciudad del futuro” y que dependería de la ciudad solo para las fuentes laborales.

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A través de una carretera, este proyecto quedaría unido a la ciudad desde Paseo de la Reforma, con terrenos que pertenecían al Rancho Los Pirules, propiedad del ex-presidente Miguel Alemán Valdés, en la colindancia con el Estado de México.

En 1957, el arquitecto Mario Pani creó el Plan Maestro de Ciudad Satélite, cuya urbanización debía ser vanguardista para romper con los cánones establecidos por la política urbana de la Ciudad de México. Para ello, debía tener un acceso principal, cuyo diseño fuera identificable. De esta manera, contactó con el también arquitecto Luis Barragán, quien al mismo tiempo invita a los artistas “Chucho” Reyes y Mathias Goeritz para crear el gran símbolo distintivo de Ciudad Satélite.

En el Plan Maestro del arquitecto Pani se incluía una fuente, pero la idea fue descartada por Barragán y Goeritz, por lo que empezaron a jugar con volúmenes altos, de hasta 200 metros, simulando unos edificios. En un principio, serían siete prismas triangulares de concreto, huecos y sin techos, con distintas alturas y colores, pero por falta de presupuesto se eliminaron dos cuerpos, quedando cinco torres y reduciendo su altura para que la torre más grande midiera 52 metros y la menor 30.

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La idea original de Goeritz sobre el color de las torres es que fueran todas en diferentes gamas de naranja, pero fue persuadido por constructores y empresarios para que se pintaran en diferentes tonos, quedando en anaranjado, blanco y amarillo, de acuerdo a la inspiración que sus creadores encontraron en las torres de San Gimignano, en Italia. Sin embargo, las Torres han sufrido diversas modificaciones en sus colores.

En 1968, fueron pintadas por idea de Mathias Goeritz con color anaranjado con motivo de los Juegos Olímpicos México 68. Luego, en 1989, fueron pintados los seis mil 644 metros cuadrados de su superficie, quedando dos torres blancas, una azul, una amarilla y una roja.

Las Torres de Satélite se inauguraron en marzo de 1958 como símbolo de la naciente Ciudad Satélite, bajo el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines.

Además de considerarse como una obra representativa del movimiento artístico desarrollado durante la década de los años 50 en México, las Torres de Satélite se han convertido en un hito urbano y un punto de referencia de la Ciudad. Su forma triangular y su ubicación, permiten que la percepción del conjunto artístico cambie dependiendo de la posición, movimiento y velocidad del observador.

Asimismo, han sido inmortalizadas en algunos videos de la banda Café Tacuba, originarios de Ciudad Satélite, y del grupo irlandés Westlife.

En los últimos años, el Gobierno ha buscado que las Torres de Satélite sean consideradas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, título que no les ha sido otorgado; no obstante, el 22 de noviembre de 2012, las Torres de Satélite fueron declaradas Patrimonio Artístico por el ex presidente Felipe Calderón, mediante un decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación. Con esta declaratoria, se garantizará la conservación y cuidado tanto del entorno como de las torres mismas.

Ana E. Martínez-Gracida Núñez

Twitter: @Moroccotopo77