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El juez militar que lleva el caso de los acusados por los ataques del 11 de septiembre de 2001, ha ordenado entregar la correspondencia entre el gobierno de Estados Unidos y el Comité Internacional de la Cruz Roja relativa a las condiciones que prevalecen en la prisión de Guantánamo.

guantánamo

El Coronel James Pohl, juez del caso, ordenó le sean entregados los reportes del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), único grupo de derechos humanos con acceso al centro de detención de Estados Unidos en Cuba desde que éste abrió en 2002.

Los defensores pidieron estos informes, algunos que datan del 2006, en el segundo día de una audiencia preliminar en la base militar estadounidense de Guantánamo. Después de revisar los archivos, Pohl decidirá si los abogados defensores pueden tener acceso a ellos.

A su llegada a Guantánamo los acusados se reunieron con representantes del CICR, única organización autorizada para hablar con los detenidos, mucho antes de que se les asignaran abogados.

Los abogados pidieron los informes a fin de alegar circunstancias atenuantes en el proceso de sus clientes, quienes enfrentan la pena capital por la muerte de cerca de 3,000 personas.

El gobierno estadounidense se negaba a hacer públicos los archivos del CICR, ya que pueden revelar las condiciones extremas de confinamiento en las que viven los prisioneros de Guantánamo.

Pohl también permitió a los abogados comunicarse por correo con sus defendidos sobre cualquier tema relacionado al caso.

Contínuamente los abogados habían pedido al gobierno levantar las restricciones en las comunicaciones con sus clientes debido a que todo el correo es revisado y/o confiscado. La imposibilidad de comunicarse de manera confidencial con los acusados impedía llevar a cabo una relación de abogado-cliente como debe de ser.

Las audiencias se llevan a cabo mientras que existe una huelga de hambre generalizada en el centro de detención. Un total de 104 detenidos se niegan a comer, 44 de los cuales son alimentados a la fuerza a través de un tubo nasal hacia el esófago, según funcionarios estadounidenses.

La huelga de hambre es para protestar por la detención indefinida de los reclusos de Guantánamo. Apenas el lunes, el gobierno estadounidense publicó un listado con el nombre de 46 “reclusos indefinidos” con los que no se sabe qué hacer, pues son considerados demasiado peligrosos para trasladarlos a EE.UU. o podrían reincidir en caso de entregarlos a su país de origen.

Estados Unidos formó los tribunales de Guantánamo luego de los ataques del 11 de septiembre para procesar a los cautivos en el extranjero por fuera de las cortes militares y civiles del país.