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El presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt, urgió a Pekín a que permita a la población china “pensar y hablar libremente si quiere continuar creciendo”.

EricSchmidt

La libertad de expresión y de información en Internet son “claves” para que China pueda acometer reformas con éxito, dijo el presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt, en Beijing.

De acuerdo con una entrevista publicada el pasado lunes 4 de noviembre por el diario de Hong Kong, South China Morning Post, el empresario llamó a China para que deje a su población “pensar y hablar libremente si quiere seguir creciendo”.

En concreto, el presidente del buscador más famoso del mundo, se refirió a las sanciones que recibirán en China quienes publiquen comentarios “difamatorios” en Internet. Las personas que cometan este tipo de actos, según la nueva normativa, serán sometidos a una pena hasta de tres años de cárcel, si es que los comentarios son ampliamente divulgados.

“Mi opinión es que, si China quiere consolidar una clase media, tiene que desarrollar la apertura y el libre discurso. Y la única razón para conseguirlo es poder debatir sobre todo”, agregó.

“Google cree firmemente en un Internet libre”, declaró Schmidt en la entrevista realizada. Su visita a Hong Kong se debió a su participación en un programa con la Universidad de la ex colonia británica, el cual busca ayudar a nuevos emprendedores.

Eric Schmidt explicó que para él, China enfrenta tres grandes problemas. El primero de ellos, la demografía, pues indicó que hay demasiado población mayor y muy poca gente jóven; además, calificó la política del hijo único como “un error terrible”.

Los otros impedimentos con los que batalla el país asiático, según el presidente de Google, son la “globalización y la automatización”. Declaró que en otros países de Asia, como Indonesia, Filipinas o Malasia, reemplazarán el papel de China como fábrica del mundo en 10 o 20 años y “los robots serán cada vez más inteligentes”.

Schmidt es un gran visionario del contexto internacional, sobre todo en el ámbito de la tecnología. En su libro La nueva era digital: reorganizando el futuro de las personas, naciones y negocios, expone un panorama de cómo será el mundo cuando todos estén conectados a la red, lo cual estima será a finales de esta década.