Seleccionar página

Un estudio reciente encontró que mientras dormimos el cerebro se deshace de la basura que acumulamos día con día.

dormir

Mientras nosotros descansamos, nuestro cerebro sigue trabajando.

Un estudio realizado recientemente encontró que al momento en que dormirmos, el cerebro enciende el acelerador para deshacerse de todos los productos tóxicos que producen las celulas cada día, e incluso, éstas reducen su tamaño a fin de facilitar la limpieza de los espacios que las rodean.

Es gracias a este sistema de limpieza del cerebro por la noche, lo que produce que el sueño tenga efectos reparadores y al despertar nos sintamos “como nuevos”.

“Dormir pone el cerebro en un estado en el que limpia todos los subproductos de la actividad durante el día”, indicó el neurocirujano Maiken Nedergaard de la Universidad de Rochester y quien es el autor del estudio.

Entre los productos de desecho de los que se libera cada día el cerebro, se encuentra la proteína beta-amiloide, la cual es la causante de la formación de placas en los cerebros de pacientes de Alzheimer.

Sí nos acostamos tarde o dejamos de dormir en la noche, impedimos que el cerebro lleve a cabo este proceso de limpieza, lo que explica porque después de una desvelada nos sentimos tan mal.

Dormir poco puede provocar confusión mental, irritabilidad, riesgo de padecer migraña y convulsiones.

El experimento se llevó a cabo con roedores, en los que se observó que si se les privaba del sueño morían en unas semanas.

Con anterioridad, se sabía que durante el sueño el cerebro procesa y fija los recuerdos y las vivencias que tenemos a lo largo del día. Sin embargo con este estudio, se logra una mayor comprensión de la importancia del sueño y puede tener implicaciones positivas en el estudio del Alzheimer, pues tal vez la falta de sueño podría ser un factor importante para el desarrollo de esa enfermedad.